Les recomiendo que compartan la vida con alguien empalagoso y cariñoso, la vida es corta para estar con alguien que actúa como si dar amor fuera una obligación.
Todo se resume en a quién llamas cuando sales del médico, cuando terminas ese examen, cuando te pasa algo bueno, cuando te ocurre una anécdota divertida o cuando necesitas hablar.
La gente que vive tranquila no pierde tanto tiempo juzgando, comparando o intentando rebajar a otros. Está demasiado ocupada cuidando su salud mental, sus vínculos, sus límites y su propia calma.
Hay personas que convierten la crítica en una forma de relacionarse con el mundo. Siempre tienen algo que decir sobre alguien, algo que cuestionar o algo que señalar.
No, rey. Para hacerme sentir mal no necesitas buscarte otra mujer. Necesitas hacer dinero, comprarte una casa, viajar, montar empresas. A mí me duele perder un proveedor, no un mujeriego quebrado.
El verdadero empoderamiento no consiste en parecerse más a un hombre. Consiste en convertirse en una mujer con discernimiento, integridad, autodominio, dignidad, compasión y sabiduría.
Tiene que ser muy miserable para atacarte en grupo. Porque quien está seguro de sí mismo no necesita audiencia para intentar destruir a nadie. La inseguridad siempre busca coro.
No, a mí no me gusta discutir. Lo que me gusta es poder decirte lo que me molesta sin que me hagas sentir exagerada o conflictiva. Porque expresar lo que duele no es pelear, es poner límites.
la gente en verdad es bien rara, porque ¿cómo que me vas a faltar al respeto abiertamente y luego de alguna manera te vas a ofender cuando reacciono o te pongo en tu lugar? o sea ¿siempre esperas que todos aguanten tus mamadas?
Desgraciadamente muchos de ustedes me conocieron cuando me faltaban limites, y me gustaba complacer a la gente. Permitanme volver a presentarme, quemo puentes según sea necesario.
La soberbia es el enemigo de la eficiencia: Creer que lo sabes todo y que tu palabra es ley solo demuestra tu estancamiento. Un líder inteligente sabe que la mejor idea puede venir de cualquier miembro del equipo.
Muy pocas mujeres realmente saben ser amigas. Muy pocas son las que no compiten, no sienten envidia y pocas saben lo que la lealtad significa. Por eso es tan difícil encontrar una verdadera amiga mujer.