La docencia es tan contradictoria por lo desgastante y al mismo tiempo encantadora. Siempre que estas agotado y solo necesitas silencio, viene una alumna brillante a revalidar toda tu formación y entendes, que en realidad, es muy gratificante.
No quiero escuchar a nadie quejarse cuando a las putas 6 de la tarde sea de noche, eh? A nadie. Hasta el coño ya del puto calor, del puto verano y del puto sol de mierda. Quiero frío, lluvia, tormentas, días grises a punta pala y que a las 5 de la tarde sea de noche.
El sonido de un terremoto es top peores sensaciones de mi vida. No se me va de la cabeza y cualquier cosa que escucho me asusta. Locura.
Ánimo a todos.