Las carreteras dan asco, los trenes ya lo vemos, la red eléctrica saturada, los centros médicos colapsados (parece que vivimos en guerra), educación por los suelos, los precios de todo disparados, la oferta de vivienda inexistente. Pero al menos no gobierna la turboultraderecha.
Que felicidad esta etapa de mi vida donde evito discusiones y explicaciones innecesarias, donde dejo que piensen y crean lo que quieran, incluso si me dicen 1+1=5 tienes toda la razón, disfrútalo