Claro que no somos iguales. Mientras tú saliste de fiesta en plena Copa del Mundo, yo me quedé en mi casa viendo cómo la gloriosa Selección de Japón gana, gusta y golea.
Hoy, desayunando en el hotel en Guadalajara, escuché algo que me hizo cambiar la forma en la que veo muchas cosas.
Un mesero le dijo a una coreana que México había ganado por suerte, por un error del portero de Corea. Ella le respondió:
“No fue suerte. El portero de Corea se equivocó y el de México no”.
Y mientras más lo pienso, más sentido tiene.
Muchas veces llamamos suerte a los errores ajenos y mala suerte a los propios. Pero la realidad es que tomar buenas decisiones, mantener la concentración y no equivocarse cuando importa también es una habilidad.
Al final, la diferencia entre ganar y perder muchas veces no está en la suerte, sino en quién comete menos errores.
Cristiano Ronaldo vs. RD del Congo:
-0 goles
-0 disparos a puerta
-0 regates completados
-0 pases clave
-0 faltas provocadas
-0 centros con éxito
[Vía @AlbertOrtegaES1 ]