Lo insultaron. Le dijeron negro. Lo invitaron a pelear. Lo rodearon. Le pegaron entre 5. Lo filmaron. Festejaron. Se abrazaron. Escaparon. Se dividieron. Se limpiaron su sangre. Se cambiaron de ropa. Se sacaron una selfie. Sonrieron. Comieron hamburguesas. Acusaron a un inocente.
La vida del zurdo es una tortura cotidiana q comienza -si serán perversos los diestros- en la escolarización. En 1er grado, cuando un niño diestro vuelve a casa y muestra q linda le sale la a, el zurdo le enseña a su madre una estela de tinta azul q empieza en el cuaderno (...)