The older I get, the more I believe this: Every major breakthrough in my life, in some part, came from feeling something I'd spent years avoiding. Not thinking harder, trying harder, or applying a new system. Just letting the emotion I was running from finally land.
We talk about safety in terms of physical skin, but we never talk about the emotional mutilation of being born male.
The world doesn’t just expect a man to be a shield, it expects him to be a void. From age five, he is taught to kill the parts of himself that make him human. Every time he’s told "don't cry," a nerve ending is severed. By twenty-five, he’s an emotional amputee, and we wonder why he’s "cold."
Here is the truth nobody wants to post: A man’s greatest fear isn't always death; it’s being a burden. He lives in a state of permanent performance. If he’s sick, he hides it. If he’s terrified, he cracks a joke. He knows that the moment he shows a crack in the armor, the people he loves won't just be disappointed, they’ll be scared. He is the only person in the room not allowed to have a bad day because everyone else’s stability is built on his silence.
He walks into a room and is instantly profiled as a threat, but he’s actually the most vulnerable person there because he has zero social safety net. If a woman falls, there are arms to catch her. If a man falls, people step over him to see who’s next in line for his job.
he is surviving the slow, quiet death of his own identity to make sure everyone else feels secure. He is a ghost living in a machine built to harvest his labor until he breaks.
And when he finally breaks? We replace him.
En la Kabbalah, se nos enseña que el ser humano nace con un deseo de recibir para sí mismo. A diario formula múltiples planes, metas y estrategias que están influenciadas por el ego, la fragmentación e ilusión de la separación.
El Nefesh (alma inferior) puede diseñar miles de rutas en búsqueda de la satisfacción personal, la honra, la seguridad o el control. Pero... el Ein Sof (La Luz Infinita) tiene un propósito mayor.
El propósito de Dios siempre prevalecerá frente al deseo del ego.
#CaféKabbalah ☕️
PsicoDato
Ser buen amante sexual no equivale a ser buena pareja porque el desempeño erótico opera en circuitos de recompensa, mientras que el vínculo sentimental se sostiene en regulación emocional, apego y funciones ejecutivas. C*ger bien puede enmascarar déficits afectivos por un rato, pero no reemplaza. La química sexual puede inflar la satisfacción inicial, pero no predice estabilidad cuando fallan la reparación del conflicto, la empatía y la consistencia conductual.
Me encuentro en terapia con muchas personas luchando a diario contra su propia naturaleza. Personas que sufren cuando notan que necesitan cercanía, vínculos profundos y arraigo porque consideran que algo falla por sentirse humanas. Este es el resultado de cómo la sociedad nos hace creer que podemos ir en contra de lo que somos: seres sociales, dependientes y eternamente necesitados de un otro. Que no estás roto por anhelar relaciones sólidas e íntimas. Ocurre que funcionas perfectamente en un contexto donde todo el mundo te vende lo contrario
— "No pareces hiperactivo".
— Es que mi hiperactividad no está en las piernas, está en mi cabeza.
Físicamente, no me he movido de este sofá en tres horas.
Pero mentalmente, ya he comenzado 4 negocios, tuve doce discusiones imaginarias, escuché una canción en bucle y entré en pánico por el futuro.
No creas que estoy en calma. Simplemente estoy vibrando internamente
This girl on TikTok said, “take care of yourself so you don’t become a hater”
A lot of women don’t realize that the hate they throw at other women is just unhealed envy. You’re not mad at her, you’re mad that you want to do what she’s doing but you haven’t had the energy, motivation, or mindset to start.
And that’s okay. But you have to be real with yourself. Because watching another woman put in work and glow from the inside out shouldn’t make you bitter, it should inspire you to work on yourself.
Vi un video de una chica que decía que Dios habla muchísimo, como si él le hablara durante todo el día; y ese es exactamente el nivel de relación personal que estoy buscando con ÉL.
No quiero solo orar cuando necesito algo, sino aprender a escuchar, a notar su presencia y sentirme guiada en los momentos cotidianos. Anhelo esa conexión donde pueda reconocer que es ÉL quien me habla, me corrige, me consuela y me guía 🥹
until you date a generous man (i didn’t say rich), you’ll understand that men love to provide for their women. they don’t wait to be asked, they find joy in doing it, they take initiative, it is his pleasure to be generous to a woman he adores. generous in time, emotion, action.
Hoy os voy a hablar de la paradoja de la post-escasez
Cuando tenía 10 años, mi hermano y yo conseguimos una Nintendo DS. Al principio solo teníamos un par de juegos: Metroid Prime Hunters (que venía con la consola, juegazo) y un remake de Mario 64. Como eran los únicos dos juegos que teníamos, los aprovechamos al máximo.
Por Navidad o por mi cumpleaños, podía pedir solo un (1) juego. Investigaba durante semanas: leía reseñas, comparaba opiniones en foros y veía gameplays. Si iba a tener únicamente un juego durante meses, más valía que fuera bueno. Todo ese proceso generaba anticipación y, incluso antes de tenerlo, ya estaba disfrutándolo. Cuando por fin lo conseguía, como era lo único a lo que podía jugar, lo exprimía hasta la última gota. Me lo pasaba pipa.
Un par de años después descubrí algo: la flashcard R4. Básicamente, era una tarjeta que permitía cargar juegos pirata en la consola. Como friki de 12 años, sin dinero y sin preocupaciones éticas, ahorré durante unos meses y me la compré. De repente tenía acceso inmediato a todos los juegos que quisiera, gratis.
Sin embargo, no fue tan satisfactorio como había imaginado. Ahora que podía conseguir cualquier juego al instante, descargaba uno, jugaba un rato y luego pasaba a otro. La escasez había desaparecido, pero con ella también la anticipación, el compromiso y, en gran medida, el disfrute. Era raro: objetivamente tenía más, pero subjetivamente sentía menos. Al final: dejé de jugar.
No creo que esta experiencia sea universal, pero sospecho que muchos reconoceréis la sensación (quizá los zoomers no). Los humanos tendemos a valorar más lo limitado, sobre todo si implica espera, esfuerzo o renuncia.
Desde un punto de vista evolutivo, esto tiene sentido. Y es que no podemos olvidar que somos monos. Nuestra especie ha evolucionado durante millones de años en entornos donde los recursos eran escasos e impredecibles. Como resultado, nuestro cerebro presta más atención, genera mayor anticipación y extrae más valor de aquello que no está siempre disponible.
De forma similar, la capacidad de retrasar la gratificación y de generar anticipación por recompensas futuras es parte del propósito de nuestro sistema dopaminérgico. Esto influye directamente en nuestra satisfacción y felicidad. La anticipación es un mecanismo donde el cerebro aumenta la señal de valor asociada a estímulos futuros. Es un mecanismo evolutivo: nos empuja a invertir energía, atención y esfuerzo en objetivos distantes en el tiempo que no están garantizados. Por eso, cuando hay anticipación, las cosas saben mejor.
Estos mecanismos siguen activos hoy y, de hecho, son explotados de forma consciente por empresas que crean escasez artificial para aumentar el valor percibido de sus productos: bolsos Birkin, skins en videojuegos, relojes de Rolex o los Labubu de POP MART.
Aquí es donde entra la era actual. La inteligencia artificial y la automatización nos acercan a un mundo donde muchos bienes, contenido, imágenes, textos, entretenimiento, incluso relaciones, pueden generarse de forma casi instantánea y en cantidades virtualmente infinitas. En cierto sentido, estamos entrando en una era de post-escasez.
Y, como me ocurrió con la R4, la abundancia tiene un efecto paradójico. Cuando cualquier cosa puede crearse al momento, tendemos a invertir menos atención en cada unidad individual. No porque sea peor, sino porque es reemplazable. Por ejemplo, yo no creo que los ensayos generados por modelos de IA como Claude Opus sean malos; de hecho, probablemente son mejores que los que escribe la mayoría de personas. Sin embargo, me cuesta valorarlos. Solo necesito un click para generarlos. Esto a su vez, hace que valore también menos lo que escriben otros humanos. Y así no solo con los ensayos, sino con todo lo demás.
Esta es la paradoja de la post-escasez: al crear un mundo donde todo está disponible, corremos el riesgo de crear un mundo donde la propia abundancia genera un tipo extraño de pobreza, no de recursos ni de experiencias, sino de significado y satisfacción.
La cuestión ahora no es sobre si debemos frenar la abundancia, eso es estúpido, imposible e indeseable, sino sobre cómo vamos a aprender a vivir con ella. Si el entorno ya no nos impone límites, quizá tengamos que empezar a imponérnoslos nosotros: elegir con más intención, reducir opciones, comprometer más tiempo con menos cosas.
En un futuro infinito, lo verdaderamente escaso no van a ser los recursos, sino la atención y la capacidad de valorar algo el tiempo suficiente como para que nos importe.
Empecé a ver A cursed man, un documental donde un hombre que acude a gente que hace maldiciones con magia negra, ocultismo, etc. para que lo maldigan y probar si es que las maldiciones existen, y tuve que persignarme antes de empezarlo porque I don't mess with el colaeflecha
i have a theory about God i talk about all the time
He knows He can’t reach everyone through the same methods, so He meets you in a way you can understand
if you’re naturally funny, He puts you in situations that, in hindsight, are so absurd you can’t help but laugh
if you’re analytical, He shows up as patterns. coincidences that line up too cleanly to ignore
if you’re emotional, He reaches you through love and loss. through people who break you open and show you what mattered
if you’re a skeptic, He lives in the questions that won’t leave you alone
God isn’t broadcasting on one frequency and blaming people for not tuning in
He’s speaking the language you already understand
and if you ever stop long enough to listen, you realize He’s been talking to you the entire time