"Para, que lo voy a poner todo perdido, siento ganas de mear", me dijo. Sorprendido, le pregunté "¿Qué hacemos entonces? ¿Lo dejamos?" Me miró fijamente y respondió "NO, vamos al baño y seguimos allí, no me importa dejarme llevar por el momento en ese espacio. Métemela fuerte".