“La vergüenza debe cambiar de bando”.
Hoy declaro mi respeto inmenso a esta mujer: Gisèle Pelicot.
Su marido la drogó durante años para que otros hombres la violaran estando inconsciente (más de 80 hombres acusados). No voy a calificar a estas bestias porque quiero centrarme en ella.
Gisèle, con valentía y entereza, ha querido que el juicio se haga en público, que sea abierto, para que “se sepa todo” y “ninguna mujer sufra esta sumisión química”.
Ella acude a las vistas con la cabeza alta y el rostro descubierto. Porque son “ellos” los que deben sentir vergüenza.
Mi heroína de hoy. 💜
@VaaleriaMolinaC Es que tu amiga es naca jajajajajaja primero se pregunta cómo estás, se desea algo bueno y ya al final un pequeño chascarrillo. Por cierto ella debe saber que nunca la invitarás a tomar 🤭
En #Ixtaczoquitlan no arreglan nada de la ciudad, pero qué tal hacen un baile por semana en el ayuntamiento. Mínimo háganlos en sábado y no entre semana