Este visitante colombiano nos regaló una de las descripciones más bonitas que hemos escuchado sobre México.
Ahí se lo pasan al españolete de @lopezdoriga y al senil de @realDonaldTrump que anda de hocicon y tambien a #LaPerraDeTrump@RicardoBSalinas
Matan a un criminal y arde el país.
Matan a 10 mineros, 20 activistas, 30 periodistas, 40 estudiantes, 15 restauranteros, 120 candidatos, 7 niñas, etc. y la vida sigue como si nada.
Instagram le ha hecho creer a la gente que una relación consiste en viajar, ir a restaurantes y en tener experiencias increíbles. Pero una relación se construye en la cotidianidad, en lo doméstico, en el cansancio, en el aburrimiento.
Lo que está pasando en México duele. Asesinan a un alcalde, a un limonero, a una maestra, a una persona más… y el país sigue. Cómo terminamos así?
No podemos seguir así. No podemos normalizar lo inaceptable. Normalizar el “infierno” es aceptarlo como destino, y no debe serlo. No podemos seguir acostumbrándonos.
Debemos recuperar la capacidad de indignarnos y exigir el país que nos corresponde.
Me da pánico la fragilidad de los lazos humanos. Un malentendido, un orgullo herido, un mensaje sin responder. Y algo que tomó años construir se desmorona en un segundo.