A veces solo tienes que acostarte en la cama, mirar al techo, hablar con Dios y solo confiar... Confiar que a pesar de que no entiendas nada, a pesar del caos y la ansiedad, solo Dios podrá sanarte y acomodar cada a cosa en su lugar. 🤍
Los tiempos de Dios no solo son perfectos; son justos, sabios y llegan siempre cuando el corazón está listo para agradecer lo que un día pediste con tanta fe.