En mi gym hay una morra que le echa un chingo de ganas y no baja y no baja. Y se ve que le cuesta trabajo, wey. Y va diario y le suda un chingo. Real me da un chingo de lastima porque soy yo.
Me enamoré una sola vez, de verdad, desde el alma. Como cuando no hay palabras para explicar lo que sentís. Como cuando miras fijo a una persona y sonreís. Y voy a estar enamorado de ese ser toda la vida, porque no se ama con la misma fuerza dos veces que querés que te diga.
A veces nos encontramos con individuos completamente desconocidos que sin saber por qué nos interesan en seguida, a simple vista, antes de cambiar una sola palabra con ellos.