Otra iglesia fue incendiada "misteriosamente" esta noche en Francia: la iglesia de la Inmaculada Concepción de Saint-Omer.
La Iglesia fue construida en 1854 y sobrevivió a dos guerras mundiales.
Cada dos semanas una iglesia es destruida, dañada o vandalizada en Francia.
«Es preciso prevenir la inmigración ilegal, pero también combatir con energía las iniciativas criminales que explotan la expatriación de los clandestinos».
- San Juan Pablo II
Abro hilo explicando con detalle lo que ha sucedido en la Gimnasia Artística Femenina, concretamente en la final de suelo, dónde primero ganó la medalla de bronce Ana Barbosu, tras una reclamación, Jordan Chiles, y 5 días después, Ana Barbosu. #Paris2024
JORDÁN PETERSON.
Uno de los psicólogos más conocidos, Sus opiniones sobre temas políticos, culturales y de identidad de género han generado controversia.
12 mensajes suyos no aptos para todo mundo sus palabras te pueden incomodar:
Este es otro libro que recomiendo para poder entender más el laicismo y secularismo actual.
La Revolución Francesa no brotó del pueblo como dicen los masones. La Revolución Francesa brotó de la burguesía y los filósofos ilustrados ateos que buscaron instaurar la dictadura del laicismo.
De hecho, masacraron un 30% del pueblo francés al asesinar a los habitantes de la Vendeé simplemente por querer seguir siendo católicos y por decir que Cristo es su Rey. Fueron masacradas de un saque más de 1 millón de personas en Francia, y más de 500.000 personas en la Vendeé (solo por adorar al Hijo de Dios y ser católicos).
Los mismos asesinos de los habitantes de la Vendeé asesinaron al Rey Luis XVI con la excusa de que “querían democracia”. Luis XVI era un gobernante inepto, pero pacífico. Esos mismos “demócratas” que asesinaron a este monarca, serán los mismos que se someterán a la tiranía del emperador Napoleón, que era cruel y asesinó en Europa miles de obispos y sacerdotes, miles de católicos, quemó iglesias y conventos, mandó violar monjas y hacer todo tipo de estragos en el Viejo Continente.
Cuando uno estudia los verdaderos motivos de la Revolución Francesa, ya no sorprende que pasen cosas como lo que sucedió en los juegos olímpicos.
Esa contradicción de, por un lado no permitirle a los atletas mostrar signos religiosos (como crucifijos o medallas), pero por otra parte blasfemar y burlarse del cristianismo en la inauguración de los Juegos Olímpicos, no es casualidad. El gobierno francés, además de masón y anticristiano, es profundamente anti democrático y “woke”, y eso no comenzó con las Olimpíadas sino mucho antes. Ellos no son tolerantes con las religiones, sino que imponen la dictadura del laicismo, que es la peor de las tiranías.
¿Será el islamismo radical el castigo de Francia en el futuro a causa de todas sus infidelidades e injusticias? Ojalá que no, no se los deseo. Pero recuerden: de Dios nadie se burla. Ninguna blasfemia queda impune.
Recemos por la conversión de Francia y de Europa. Y lean este libro. Vale la pena para entender la situación actual.
OTRA VEZ Y VAN...
Algunos imbéciles me acusaron de loco por ver comunismo en todos lados…
Otros desde la corrección política decían que ya no existe más el comunismo y que soy un exagerado…
En el fondo, hoy no sólo se prueba que tengo razón en la agenda internacional que señalo sino que además queda claro que esos que me cuestionaban son cómplices, ya sea por ignorantes y/o por estúpidos.
La reina decapitada
Una de las escenas que más llamaron la atención en el aquelarre de la ceremonia inaugural de los #JuegosOlimpicosParis2024 fue la aparición de la reina María Antonieta decapitada cantando el estribillo "ça ira, ça ira", una canción posterior a la Revolución Francesa en la que se pedía el linchamiento de la nobleza y del clero. Años después de la infame revolución, Víctor Hugo escribió "Noventa y tres", una novela histórica sobre el año sangriento en que María Antonieta y Luis XVI fueron pasados por la guillotina. En dicha novela escribe estas frases:
«¿No queréis tener nobles? Pues bien, no los tendréis, pero vestíos de luto por su carencia porque ya no poseeréis paladines ni héroes. Despedíos de las grandezas antiguas. Como sois un pueblo degradado, tendréis que sufrir la violencia que se llama invasión. Si volviese Alarico, no hallará un Clodoveo que se le oponga. Si volviese Abderramán, no encontrará un Carlos Martel que le corte el paso. ¡Adelante! Continuad vuestra obra; sed hombres nuevos; empequeñeceos. Matad a los reyes, a los nobles, a los sacerdotes. Destruid, arruinad, destrozad las máximas antiguas; pisotead el trono, patead el altar, confundid a Dios, que ése es vuestro objetivo. Sois traidores y cobardes, incapaces de sacrificio y de abnegación».
La grotesca escena de la reina decapitada es la propuesta para desaparecer toda forma de gobierno monárquico, pues la monarquía está relacionada con el gobierno de Dios; mientras que las escenas de la parodia a la Última cena de Da Vinci y de burla a Jesucristo son la propuesta de una sociedad sin cristianismo y la deconstrucción del hombre. En una palabra hay que destruir todo lo divino y lo santo.
Francia ha terminado su antigua grandeza. El que fue un país maravilloso de grandes santos, reyes, escritores, arquitectos y músicos hoy es, 235 años después de su revolución, un pueblo degradado e invadido por otras culturas. Su mentalidad progresista lo está hundiendo en una cloaca, y hacia ese destino van también otros países europeos, a menos de que reaccionen para recuperar su religión y sus raíces.
✝️ Dios te salve, María,
llena eres de gracia;
el Señor es contigo.
Bendita Tú eres
entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén 🙏