No puedo dormir. Los míos están bien y yo también. Pero por dentro siento un quiebre espantoso. Como si cada niño fuese mi hermanito, como si cada mamá fuese la mía, como si cada abuela fuese la que me crió… que sentimiento tan extraño y complicado.
Nos quejamos de los motorizados por ser unos lokitos al volante y son los que están movilizando suministros y ayudando. 😭😭😭😭😭😭😭😭😭😭😭😭😭😭😭😭😭😭😭😭😭😭😭😭😭😭😭😭😭😭😭😭😭😭
Que no se olvide nunca que los rescatistas en este país están trabajando con las uñas para salvar a la gente, arriesgando sus propias vidas, en jornadas larguísimas.
Y que no se olvide nunca de quién es la culpa de que ellos no tengan ni una linterna.