“¿Tuyo?”
Sus comisuras se elevan en un expresión de genuina gracia, ahora se está tomando muy en serio su rol de 'esposa drogata'... Lo único que tendría que darle ni si quiera es sexo, es de las sustancias más para darle esos chutes de dopamina que necesita.
(...)
Y ahora >
Siendo sinceros... Escaquearse sería el menor de sus problemas, probablemente estén acostumbrado a que alguna que otra chica no fuera por estar ocupada drogandose. Podía dar esa excusa... Que estaba jodidamente pérdida y que se había pasado con la dosis debida, seguramente Malcom no le diría a nadie sobre ello.
Lo repite, ese hombre tiene el corazón demasiado grande por el inmenso cuerpo que posee.
“Puedo faltar, pero nadie me dará el dinero de hoy.” Que era prácticamente algunos dólares, no tiene ni el treinta por ciento de sus ganancias por la misma deuda pero es dinero. Baja la visión, agarrando a la pelusa por el cuello y dejarla a un costado para sentarse ella donde estaba anteriormente esa mierdilla.
Le saca la lengua haciendo que la misma chille, ¿Se están peleando? Sí. Desmond ahora es suyo. “Mío, quítate...” La espanta con la mano, haciendo que esa intente rasguñarla.
específico?
“¿Crees que podrías colarte en el despacho de tu jefe y traerme algo de la 'droga'?” Sí, la rosada, la de diseño, la feral.
“Apuesto que puede que no la esté comercializando aún... Pero sí que debe tener unos gramos abundantes en esus cajones.” ¿¡Los de su >
Anda, si Pelusa quiere ser parte de esa cama.
Sí, bueno, el nombre se ha quedado así. Le pasa por haber barrido el suelo del departamento y sin querer haberse llevado a cría de gata por delante en el recogedor.
Así de mierdita era.
Ya parece 'bronca' personal.
(...)
“Los >
! !
¿Ya estaba despierto...? ¿En qué momento? Hinael se reiría en voz baja, frotando suavemente cada hombro masculino con los finos dedos menores... Tenía algunas viejas quemaduras, heridas que estropean la dermis pero nada de otro mundo, no era sorpresa que la drogadicta tuviera la piel tan magullada sobretodo cuando toda su vida fue una chica con la piel sensible.
“Los lunes.” Le susurra, pero los fines los tenía completos. “¿Acaso Des quiere que me quedé aquí...? Pensé que tenías cosas que hacer.” Como ella, como cualquiera.
Aunque... La ausencia de su jefe —en un supuesto viaje comunicado por la coreana que siempre era la que más comunicación tenía— significaba que todas podían estar más tranquilas con los horarios, Malcom jamás las delataría. Ese hombre es un dulce... Se inclinó, dejándole un suave beso en la cien. Antes de que la pequeña gata atacará, buscando sentarse en las piernas de Desmond.
Maldita gata celosa.
investigación, por ahora no puede hacer nada más que esperar. Ser paciente.
(...)
Sigue con la palma de la mano las heridas en la dermis femenina, ha tenido una juventud difícil, tanto como podía haberla tenido él. Siempre hay rotos para descosidos, habla el dicho.
“¿No puedo>
Deja a pelusa en paz, suficiente tiene con ser la mierdilla que es, que le cabe en la palma de la mano y le va a dar un ataque cardíaco a la rata en cualquier momento.
(...)
¿Ella también quiere cosas? ¿Eso dice?
Pensaba que la otra gata era su favorita, le compra demasiadas cosas... ¡Y vio que le compró un collar demasiado lujoso! Va a comerse a la pelusa esa, grrr.
Su ausencia le ha molestado, porque desconocía si es que iba a volver a la cama o se iba a ir a trabajar ya, asumía lo primero al final, porque tendría que vestirse antes de ir semi-desnuda... Irónico, vestirse para volver a quitarse la ropa en el trabajo.
(...)
Desmond >
Seguía dormida.
Profundamente. No parecía haber intención alguna de despertarse de no ser que era tarde, el teléfono de la menor suena—- se encuentra en dentro del bolso haciéndola parpadear del disgusto.
“Joder...” Farfulla molesta, levantándose lentamente y quitando el brazo del hombre encima, se va derecho al salón para sacar el móvil y ver quién era.
Lovyyyy 🪽.
📱 : ¿Tienes toallitas en tu camerino, nena? :(
Ah, Love. Eso significaba que ya le había bajado la regla—- una alegría para la rubia, como siempre.
📱 : Busca en mi comestiquera, ahí hay unos cuantos que me dió Sarah. ☺️
Lovyyyy 🪽.
📱 : Valep, nos vemos a la noche!!
Apagar móvil.
Fue instinto, no le interesaba otra conversación en esos momentos y menos cuando tenía un hombre tan guapo esperándole en la cama. “No quiero ir...” Lloriquea, ya estaba sufriendo por ir al trabajo cuando lo único que quería era estar en la cama todo el día.
Se detiene, piensa qué hacer porque ni siquiera se había dado cuenta que Desmond también estaba despierto. (...) Dejando el móvil barato en la mesita de luz, volvía lentamente a la vez que se quitaba la camiseta.
para encajarse en su espalda. No es cariñoso, esto es—- buscar la comodidad en el cuerpo cálido de la joven.
“¿Tú no libras ni un puto día?” Imagina que sí, porque todos los días sin descanso no es... Digamos, muy eficiente si su jefe quería tenerlas descansadas y activas >