En 1978 mi viejo no nos dejó festejar el mundial. Nos sentó y nos explicó para qué lo usaba la dictadura. Yo tenía 4/5 años y entendí perfecto. Un señor nacido en 1930 en un conventillo, antes de la TV, los celulares, internet y sin siquiera teléfono, era más lúcido q ustedes hoy
Se robaron el cadáver de Evita porque creían que escondía algún poder secreto que le concedia ese amor en el pueblo que para ellos era imposible de obtener.
Han pasado más de 70 años y siguen sin entender el poder del amor, no entienden todavía como es que su tarjeta no paga eso.
Cuando solo podés interpelar a los jóvenes desde el odio, no podés entender que alguien lo haya hecho, por décadas, desde la música, la poesía y el deseo de compartir. Tal vez entre tanta tristeza asome la noticia esperanzadora de que ese otro país sigue ahí, nunca se fue.
No hay uno piola del otro lado. Nunca van a despedir a nadie de los suyos con la Plaza de Mayo llena. No tienen mística porque no tienen alma. Que amargura ser gorila hermano.
Festejaron la muerte del Papa, la de Maradona, la del Indio Solari, y unas cuantas más. No se trata de ninguna batalla cultural. Esto es lisa y llanamente la proliferación de un odio hacia lo popular. Que feo vivir así. Sin identidad ni respeto para lo verdaderamente argentino.
Racing tuvo dos años de Fernandito Gago haciendo papelones DOS AÑOS y no fue nadie un domingo a las 11 de la mañana a pedir elecciones...
Me da muchísimo asco como arruinaron la despedida de Costas gente que le importa más el poder que un ídolo del club. Son unos hijos de puta
Costas estuvo en Racing cuando los pibes de inferiores comían fideos a la parrilla porque el club estaba quebrado y no podía pagar el gas. Fue a hablar con el Presidente de la Nación para que Racing no desapareciera, lo amenazaron de muerte, volvió para salir campeón. Gracias.
Realmente no lo puedo creer y estoy genuinamente triste. Gracias por absolutamente todo Gustavo, nos diste una alegría inmensa a todo el pueblo Racinguista, tus días en Racing realmente me los voy a llevar guardado en mi memoria por siempre. Gustavo Costas, realmente, en nombre mío, de mi viejo y mi abuelo al que le diste una gran alegría antes de que se vaya, muchísimas gracias.