Ella pide tener un hombre bueno que la quiera y que se porte bien, pero no sabe que para eso debe ella empezar portándose bien y no está dispuesta a hacerlo.
@kpininimemes Un señor en San Francisco de Macorís que vende enpanapizzas, no le quiere dar su receta de las salsas a nadie, todo el mundo lo tiene como el mejor Salsero, Maximo se llama.
Tamo cansao de bregar con gente que son o doble cara o bipolares, un día te saludan y te hablan normal y tú ves que proyectan paz, otro día actúan como que no te conocen y de lejos se siente la mala vibra.
Tengo 40 años y hace unos días un muchachito que no debía pasar de los 18 se quedó mirándome tanto en el gimnasio que por unos minutos pensé: “Bueno, todavía estamos cotizando bien en el mercado”. Que quede claro: jamás se me habría ocurrido hacer nada con alguien de esa edad. Podría ser mi hijo. Pero una cosa es no querer nada y otra muy diferente que a una no le alegre descubrir que todavía despierta admiración en las nuevas generaciones. Yo estaba en la caminadora y cada vez que volteaba, ahí estaba él mirando. Después me fui a hacer piernas y volvió a mirar. Yo por dentro: “Qué barbaridad, estos muchachos de ahora sí vienen decididos”.
Y no voy a mentir: me creció la autoestima como tres centímetros. Empecé a caminar más derechita, metí barriga cada vez que pasaba cerca y hasta me solté el cabello porque pensé que el moño no estaba colaborando con el momento. En una de esas nuestras miradas se cruzaron y él sonrió. Yo le devolví una sonrisa muy discreta, muy de mujer madura que sabe que aquello no va para ninguna parte, pero agradece el homenaje. Incluso pensé: “Seguro está calculando mi edad”. Yo convencidísima de que el niño estaba descubriendo que las de 40 también tenemos nuestro encanto.
Como diez minutos después vi que venía directamente hacia mí. Ahí confirmé todo. Me quité uno de los audífonos y puse mi mejor cara de naturalidad, como quien lleva toda la vida siendo conquistada en gimnasios. El muchacho se acercó, hizo una seña para que me arrimara un poquito y me dijo bajito: “Ay, señora, disculpe… es que tiene el pantalón puesto al revés. Se le ve la etiqueta. Si quiere vaya y se cambia para que nadie más se dé cuenta”. Primero me dolió el “señora”. Después procesé lo del pantalón. Miré hacia abajo y efectivamente ahí estaba la etiqueta.
Me fui al baño sin mirar para ningún lado. Cuando me quité el pantalón confirmé que llevaba casi cuarenta minutos entrenando con las costuras para afuera y la etiqueta exhibida como si fuera parte del diseño. Todas aquellas miradas que yo había interpretado como deseo, eran un muchacho tratando de encontrar la manera menos cruel de avisarle a una señora que se había vestido mal. Para completar, cuando salí del baño me lo encontré nuevamente y me preguntó: “¿Ya pudo arreglarlo?”. Le dije que sí, muchas gracias, y él me respondió: “Menos mal, porque pensé que de pronto era así el modelo y me daba pena decirle”.
Ahí terminó mi historia de amor imaginaria.
Leído en redes. Fomentemos la lectura y las risas 😅
@amydamebanda Yo vivo solo y ni televisión tengo, duré tres meses pagando 11,500 a 13,000 😂un tipo que ni para en la casa… Ya hace casi un año que descubrieron que había un fallo.
@amydamebanda Puedes contar a Henry Cavill que se dice que su aparición en Deadpool y Wolverine fue para que si le van a dar otra aparición a un Wolverine de otro universo pues que sea él en el futuro y así no suene tan descabellado, sabes que el Logan viejo murió y el de esa peli se retiró.
@amydamebanda Comí pan con queso de hoja y tomé jugo, acabo de tomar café, tengo algo guardao en mi cuenta, una alcancia qué pasa de 9000 en monedas y par de libras de arroz y carnes, no debo y vivo solo… Creo que ya me puedo retirar o casarme una de las dos.😂