Si tuviera la oportunidad, Mark ya habría salido corriendo o al menos eso es lo que quiere pensar, porque algo muy en el fondo de su mente le dice que hubiera sido imposible.
Un par de pasos más cerca de mark y allí sus rodillas tocan el suelo, mirando hacia arriba, sus lágrimas no pueden ser contenidas más por sus ojos, y simplemente estas se deslizan por sus magulladas mejillas.
Sus manos encuentran su lugar en la ropa de mark, sosteniendola como(+)
Pero tampoco quiere alejarse. Su llamado es más un pedido de ayuda al alfa, una oportunidad para ser tratado con cuidado nuevamente...o todo lo contrario.
Se arriesga demasiado con ese movimiento, intentando ver lo que hará el alfa.