Pero en ocaciones pienso que lo intentamos y es lo importante, porque no amar por miedo a sufrir es como no vivir por miedo a morir, y hay amores que solo se viven una vez.
Aquí escribo a nuestro olvido, pasó un día y luego dos, paso una semana y luego otra, las semanas se volvieron meses, y los meses se volvieron años, los momentos se volvieron recuerdos, y los recuerdos memorias del olvido.
El vacio que dejaste lo intente llenar me equivoque al pensar que ocuparian tu lugar, al darme cuenta que eras la pieza de mi rompecabezas sin solucion, un acertijo sin respuesta, un santo grial o tesoro perdido.