Del amor. Confundimos el amor con los fuegos artificiales. Con dramatismo y disfunción. El amor de verdad es muy tranquilo, muy callado. El amor es profundo y calmado, y constante.
Del modo en que una pequeña ola puede desencadenar un tsunami en la otra punta del océano, una tontería puede provocar una discusión en el momento más inesperado. Forma parte del amor.
No me quiero quedar arrecho recordándote y deseándote.
Cierro los ojos e imagino yo perreándote, bellaqueándote, malportándote. El tbt en el motel sería chévere.