Qué absoluta desgracia. Qué absoluta tristeza. Y qué mierda es esta vida a veces. No sé ni que decir. Descansa en paz, Gaspi.
Un fuerte abrazo a toda la familia y amigos.
Cuando estaba con mi ex, solo entraban deudas a casa.
A día de hoy, con mi marido, las deudas solo bajan y dios sabe que los sustos monetarios me desajustan hasta desesperarme porque no nos sobra.
Me siento agradecida.