La responsabilidad afectiva no es solo evitar herir, es entender que todo lo que haces, lo que dices, lo que callas, cómo actúas deja huella en la mente y el corazón del otro. No se trata de prometer, sino de ser consciente de lo que generas.
me parece hermoso que, habiendo tantas personas en el mundo, podamos ser especiales para alguien. Como si en un jardín enorme alguien se fijara en una flor y decidiera regresar a regarla cada día