Mañana se estrena la tercera temporada de House of the Dragon y ya sé que habrá tres tipos de espectadores.
Los turistas de Poniente: No han leído Fuego y Sangre. Vienen por los dragones, las conspiraciones y las batallas. Todo es sorpresa para ellos y cada episodio puede dejarles con la boca abierta.
Los supervivientes del canon: Se leyeron el libro, pero hace tiempo que aceptaron que la serie se toma sus libertades. Son capaces de disfrutarla sin esperar una adaptación al pie de la letra.
Los inspectores de Poniente: Verán cada escena con el libro en la mano. Detectarán cualquier cambio y, si algo no les convence, Twitter lo sabrá antes de que terminen los episodios.
¿Y tú, de que grupo eres?
Hay un secreto en los libros de Canción de Hielo y Fuego que lo cambia todo y que Game of Thrones decidió borrar por completo: la existencia del auténtico Aegon VI Targaryen.
Sé que muchos pensáis que Aegon es Jon Snow, pero eso fue un atajo de la serie. En los libros, el hijo de Rhaegar está vivo y ya ha empezado su propia partida. La historia es de película: Varys afirma que dio el cambiazo por otro bebé justo antes de que la Montaña lo encontrara en el saqueo de la capital, salvando al príncipe en secreto para enviarlo al exilio.
Pero lo que realmente me fascina es su humildad. Aegon creció como un don nadie bajo el nombre de “Griff el Joven”, viviendo en un barco y trabajando como uno más. No estuvo solo: lo crió Jon Connington, el legendario caballero y mejor amigo de Rhaegar a quien el propio Jon Snow admira por su historia. Connington lo protegió como a un hijo, ocultando su linaje tras ese pelo teñido de azul o morado que le hace parecer un joven de Tyrosh, aunque sus ojos violetas delatan su verdadera sangre.
Varys diseñó su educación para que fuera el "rey perfecto". A diferencia de los príncipes que crecen entre lujos, Aegon sabe lo que es trabajar con sus manos, pescar su comida y vivir de forma austera. Le enseñaron que gobernar es un deber para con el pueblo. Mientras Daenerys aprendía a base de golpes, a él lo entrenaron para ser el gobernante más humano y preparado de Poniente.
Incluso Tyrion Lannister, cuando se cruza con ellos en el río, se da cuenta de que no es un chico común. Es el propio Tyrion quien le pica el orgullo: "Si eres un dragón, no esperes a Daenerys; ve y reclama tu trono solo". Y el chico le hizo caso: mientras en la serie la Compañía Dorada fue un chiste, en los libros ya están tomando castillos para él, demostrando que es uno de los candidatos más fuertes al trono.
Pero aquí viene el giro: ¿Es Aegon la salvación de Poniente o la mayor mentira de Varys? Esa duda hace que la trama sea mil veces más emocionante que lo que vimos en TV. El tablero acaba de saltar por los aires con un joven de ojos violetas que viene a reclamar lo que es suyo.
Es sorprendente lo gris, ambicioso y políticamente astuto que es Jon Snow en los libros comparado con el de Game of Thrones.
George lo escribió lleno de conflictos internos que lo hacen mucho más complejo.
Os traigo las 6 diferencias más importantes entre libros y serie🧵⬇️