Ingeniero en Sistemas y Master en Ingeniería Administrativa. Veracruzana. Cat Lover. AMO la Playa, libros,café, The Beatles, Sudoku y Scrabble. NFL FAN.
El día que el Vasco Aguirre dio cátedra de diplomacia mexicana en televisión mundial 🇲🇽 ⚽ 🏴
Hay directores técnicos que estudian táctica, posesión y estrategia militar para ganar un partido.
Y luego está Javier "El Vasco" Aguirre, que domina el arte de desarmar al rival con dos palabras y una sonrisa.
Durante los octavos de final contra Inglaterra en el Mundial 2026, el extremo Anthony Gordon estaba intratable por la banda.
¿La solución del Vasco tras una jugada peligrosa?
Nada de gritarle a su defensa; prefirió llamar al inglés por su nombre y soltarle un directo, fluido y maravilloso: "¡Gordon... Fuck you!".
Lo mejor de esta joya de video no es el insulto, sino lo que pasó un segundo después: la carcajada del Vasco y la sonrisa de Gordon, quien confesó después que se lo tomó como el mejor cumplido del partido.
Hay niveles de carisma y luego está el Vasco Aguirre ganándose el respeto de la Premier League a base de pura picardía mexicana.
🇦🇷👉🏻Para quienes aseguran que existió una campaña “algorítmica” contra Argentina, aquí va una explicación.
A esto se le conoce como efecto bola de nieve.
Es un fenómeno que comienza con un hecho relativamente pequeño (los penales de Qatar 2022) y va creciendo conforme cada nuevo acontecimiento alimenta la misma percepción. En este caso, la idea de que Argentina y Messi han sido beneficiados por el sistema.
Como ya lo he dicho antes, esa conversación originalmente se limitaba al ámbito futbolístico. Pero este fue el Mundial más visto de la historia, atrayendo a millones de personas que normalmente no siguen el fútbol. Al mismo tiempo, cientos de creadores de contenido recopilaron y difundieron episodios históricos relacionados con Argentina y Messi: la mano de Maradona, los casos de dopaje, los Balones de Oro más cuestionados, el caso Negreira, el conflicto de interés Barça-UNICEF-UEFA y muchos otros antecedentes. Todo ello reforzó esa percepción entre un público cada vez más amplio.
Y ojo: esto no fue una campaña de desinformación. Todos esos temas existen, están documentados y llevan años siendo objeto de debate.
Sin embargo, la gota que derramó el vaso fue otra. Fueron los comentarios ofensivos de periodistas argentinos hacia los mexicanos, el constante menosprecio hacia otros países de Latinoamérica, las burlas de muchos aficionados a las selecciones rivales, el juego sucio de varios futbolistas argentinos y las reiteradas faltas de respeto hacia sus adversarios. Lo peor fue que, en lugar de reconocer esos excesos, muchos los presumían con orgullo.
Para ese momento, la bola de nieve ya era imposible de detener.
Hoy, hablando exclusivamente de fútbol, Argentina enfrenta un rechazo que hace unos años era impensable. Y sinceramente lamento que esa percepción haya terminado trasladándose al plano social, porque también existen muchísimos argentinos respetuosos y coherentes que no comparten las actitudes del hincha violento ni del futbolista “canchero”.
Lo ocurrido con Argentina y Messi es un caso de estudio sobre tres conceptos: psicología de masas, daño de imagen pública y efecto bola de nieve.
En este Mundial perdieron algo más importante que una copa: el respeto que, en términos generales, buena parte del mundo todavía les tenía. Porque sí, quizá nunca fueron una selección querida por todos, pero sí eran una selección respetada. Hoy esa percepción cambió.
Ya andan los argentinos con su argumento: "Si teníamos a la FIFA estaba comprada, ¿por qué no fuimos campeones?".
Fácil: hasta para regalarte un penal había que pisar el área rival aunque sea una sola vez.
Una de las cosas más bonitas de este Mundial ha sido el reencuentro entre los pueblos hispanoamericanos con la madre patria España y el sentimiento de hermandad entre nosotros.
Han celebrado la victoria como si fuera suya.
Viva la Hispanidad unida.
Os queremos, hermanos.
Tengo dos extraordinarios amigos argentinos; los adoro. Toda mi celebración por España y mis críticas hacia Argentina las hago aquí, no en Face y es por respeto a ellos.
Quizá lo mismo le pasó a ella.
¿Hay realmente una campaña anti-Argentina, o es algo provocado por ellos mismos? 🇦🇷
Voy a hacer mi tuit más honesto, rivalidades aparte.
Argentina es un gran país: tiene una gran cultura y riqueza artística (cine, literatura, música...), una geografía inmensa llena de lugares maravillosos, muchísimos recursos y, también, mucha buena gente (conozco a varios argentinos y los considero intensos, pero en general muy buenas personas). El problema es que en lo deportivo, y más concretamente en lo futbolístico, han perdido el norte. Quizá porque es lo más global, o porque es lo que despierta las pasiones más intensas. Pero el caso es que en el planeta fútbol se han convertido, por méritos propios, en el país más odiado del mundo.
¿Cómo es esto posible sin ser siquiera la selección con más Mundiales? ¿Cómo puede ser que se les odie más que a Brasil, a Alemania o a Italia (o a Uruguay, si aceptamos pulpo como animal de compañía), que tienen más estrellas?
Es sencillo. Nosotros, los españoles, apenas nos habíamos enfrentado a ellos en este siglo, básicamente porque empezamos a estar entre los mejores mucho más tarde que otras selecciones y porque somos de otra confederación, así que desconocíamos esta faceta de Argentina. Pues bien: días antes de la final (aunque también hay vídeos de antes y durante el Mundial), las RRSS ya empezaron a inundarse de mensajes de hinchas (y no tan hinchas) argentinos calentando el partido: llamando a España 'selección chica', diciendo que no éramos nadie, que empezamos a jugar al fútbol en 2010, que nos querían en la final porque somos una selección y un país 'sin alma'... Puedo entender la gracia y 'el pique', pero si vas a provocar, luego tendrás que tener las espaldas anchas y saber encajar los golpes si no se da el resultado que esperas.
Y no me vengáis con que esos hinchas no representan a todo un país ni nada por el estilo. No son unos pocos vídeos de aficionados argentinos menospreciándonos los que circulan: son centenares (en los aledaños del estadio, en Argentina, en Times Square...). En cambio, no juntáis ni 10 vídeos de españoles riéndose de las posibilidades de Argentina en la previa de la final u opinando sobre los 'festejos', el 'alma' o el número de asistentes de su hinchada. Y los que hay son, en todo caso, reacciones a los vuestros. Pero los peores y más dolorosos han venido de los argentinos que llevan décadas viviendo o incluso nacidos aquí, integrados y acogidos como unos más, llenando las plazas de Madrid, Barcelona o Málaga para celebrar su pase a la final mientras provocaban a los ciudadanos de su país de acogida ('España tiene miedo', 'el que no salta es español', etc.). Seamos serios, ¿cuántos españoles residentes en Argentina podrían haberse plantado en el Obelisco a cantar lo mismo sin que peligrase su integridad física? También han contribuido periodistas, 'streamers', algunos famosos... En general, salvo La Cobra y Davo Xeneize y alguno más, he visto poca mesura y bastantes faltas de respeto hacia el rival.
Y ojo, el tema no es que esto sea una inquina particular contra España —y ahí está todo mi punto—; podría entenderlo si fuera así, por algo histórico o político. Es que lo hacen con TODAS las selecciones: con México, con Colombia, con Chile, con Suiza, con Egipto, con Francia, con Inglaterra, con Croacia, con Uruguay (que históricamente era de las 'amigas')... Con todas. Es la primera vez en mi vida que veo a Holanda, a Francia (rivales antagónicos nuestros a más no poder, y no sólo en fútbol) o a Chile apoyarnos. Y esto se ha dado porque el ego colectivo de los argentinos en el fútbol se ha agudizado tanto en las últimas décadas que hace imposible la convivencia con cualquier rival.
No puedes ser el más 'cancherito' en la previa, reírte de los holandeses en la tanda de penaltis de 2022, burlarte de los egipcios, de los suizos, celebrar en la cara de los ingleses... y luego llegar a la final, no tirar a puerta, que te pasen por encima en juego y ocasiones y decir que te han robado. Perder y, en vez de felicitar y dar la mano al campeón, ponerte a pegar a los rivales. Que tu rival recoja el premio, y darle la espalda. Si se es 'cancherito' en las buenas, cuando se gana, también hay que serlo en las malas, cuando se pierde. De lo contrario, no eres un 'cancherito', eres un pésimo rival y acabas convirtiéndote en una selección IM-BAN-CA-BLE.
Así que lo siento, pero no: no hay ninguna campaña anti-Argentina. Es un monstruo que habéis creado vosotros y que tendréis que matar vosotros.