Normalmente nunca doy mi opinión sobre nada en RRSS. Sin embargo, no puedo permanecer callada ante lo que vi ayer en Instagram. Parecía una tardebuena más; todos felices, sin mascarilla y cuando cierran el bar me voy a la cochera de mi amigo/a a seguir la juerga. Egoístas.
Vivo en Shanghái, China. En el país que ha logrado contener el virus y en donde la vida ha vuelto a la normalidad. Por razones familiares, he pasado unas semanas en Madrid.
ESTA ES LA VUELTA DE MI VUELTA A CHINA. Para alucinar.
DENTRO HILO.