todo el dinero que me he gastado en ir de cañas, comer con mis amigos, ir a un restaurante guay, beberme un vino o salir de vermut un domingo……. el mejor dinero gastado de mi vida, amo los bares, amo la vida
Y aquí asoma la desgracia. Las colmenas quemadas. Familias enteras que pierden su modo de vida. Ese que es sostenible, que vive del territorio y da vida al territorio. De repente, todo desparece. Siempre resurgen de las cenizas, pero cada vez, son menos. El final, ya lo sabéis