Me iré un poquito hoy. Otro poquito mañana. Y, cuando menos lo esperes, mi ausencia ya será parte de mi paz. Porque nadie se va de un momento a otro; muchas veces nos vamos en silencio, después de intentar, esperar y dar oportunidades una y otra vez. Y cuando finalmente decidimos irnos, no suele ser por falta de amor, sino porque entendimos que también merecemos tranquilidad. ❤️
No es posible hacer relación sana con alguien que no se quiere comunicar, que no quiere ceder, que no negocia, que no está en disposición de hacer cambios. No es posible hacer que cambie alguien que no percibe su comportamiento cómo un problema.
Cuando elijas un compañero de vida, piensa más allá del romance. Piensa en las conversaciones del desayuno, los momentos tranquilos después de un largo día, la forma en que manejan el estrés, el dinero, los errores y el crecimiento. Mira más allá de la química, mira el carácter.