En cuestión de nada allí lo tiene, haciéndole compañía. Su cuerpo bien girado hacia ella, de frente y con las ganas de conocerla a flote.
— Espero no arruinar su velada, señorita.
Un descanso para él también es prepararle algo rico a otra persona, y que mejor que sea ella.
Bueno, cómo negarle su libertad. ¿Puede pasarle un sartén y el filoso cuchillo que se encuentra detrás suya? Por favor.
Que dulce, de todos modos, quiere que él también descanse un poco. Seguro ha de estar agotado por su trabajo...
¿Seguro que no quiere ayuda en la cocina? Quiere ayudarle (pese a ser un desastre andante cuando se trata de cocinar).
— ¿Vas a la guerra y decides pelear sin balas? Primer error, madam.
No añadió más al respecto. La puerta se abrió y una asistente ingresó cargando una pequeña bandeja. La dejó sobre la mesa con absoluta normalidad, así como fue programado por el rubio al ›
#notau
— Para la próxima, pediré un chocolate caliente para los dos o quizás un capuccino con crema sea más adecuado para usted — Suelta una ligera risa, mientras que busca un asiento para sentarse frente a él. — Lo único malo es que tampoco traje algo para engañar el estómago,
segundo en que la llamada entre ella y él terminó. Miró a la tercera persona, asintiendo con gratitud y pidiendo que se retire.
— Llegas un poco tarde para eso. Yo ya te contemplaba como una de mis más importantes preferencias —sonrió, destapando el detalle que tenía para ›
Ahora entendía algunas cosas.
Entendía por qué hablaba de sus subordinados con tanta responsabilidad. Entendía la obstinación detrás de su deseo de ayudar a otros. Incluso comprendía aquella necesidad desesperada de hacer las cosas bien. No era un deber. Cargaba con una ›
#notau
— Prefiero que se mantengan ocupados a que estén metidos en otros asuntos — Tuerce el gesto en sus labios. Gran parte de los muchachos que tiene bajo su mando fueron personas cuyo historial ya estaba manchado, ya era de por si difícil trabajar con ellos.
responsabilidad y una pesada culpa.
— Te equivocas en una cosa... —su voz descendiendo para darle lugar a que su cuerpo se incline hacia ella—. Si las decisiones que tomas hoy nacen de todo lo que te enseñó, entonces ella todavía está contigo. Aquí.
Acentuó con seguridad, ›
El cambio en ella era evidente. La tensión que antes parecía aferrarse a cada uno de sus músculos cedió poco a poco el terreno, permitiéndome mostrarse más ligera, más cercana al hombre cuya intención es hacerle bien.
— No tengo un plan extraordinario, pero sí varias ›
#notau
Sigue teniendo esa sensación de que las palabras de Leon son realmente sinceras, pareciera cómo si supiera lo que está hablando y eso... Le trae una enorme paz. Cierra los ojos, permitiendo que sus manos se alejaran muy a pesar de no quererlo.
— ¿De qué forma planea