El miedo a ser vulnerable no ha matado por completo mi deseo de intensidad, de presumir y ser presumido; quiero sentir que el amor es tan grande que mi cuerpo no puede contenerlo, quiero ser detallista, quiero recibir detalles, quiero besos, risas, citas, quiero morir de amor.
A nadie le interesa, pero acabo de comprarme "Amanecer en la cosecha" y necesito leerlo antes de que se estrene la película. Sé que voy a sufrir y tendré que hablar de mi próxima hiperfijación con alguien.
La meta es tener una casita, casarse, hacer el amor todos los días, ir a mercar juntos de la mano, viajar siempre, llegar del trabajo para bañarnos juntos y dormir arrunchados.