Nos va a llevar un tiempo, porque perder una final duele, y al dolor hay que darle su lugar. Pero un día nos vamos a despertar y nos vamos a acordar, sobre todo, de las cosas increíbles que hizo Messi en su atardecer, y de lo que sufrimos con Cabo Verde, y de cómo resucitamos en 12 minutos en octavos, y de los goles de Julián y Lautaro contra Suiza, y de cómo se lo dimos vuelta a los ingleses en la semifinal. Y vamos a darnos cuenta de que hicimos un Mundial increíble, y todo mientras teníamos que bancarnos a un montón de imbéciles que hablaron hasta por los codos, imbéciles que no tienen ni idea de fútbol ni de nuestro modo de ser y de actuar, tejiendo teorías conspirativas que nos indignan, pero en el fondo deberían causarnos gracia.
Los más grandes ya lo vivimos en Italia 90: hay Mundiales que no te dejan una estrella más en el pecho, pero alimentan tu Historia.
Así que gracias, Selección Argentina. Un abrazo grande y gracias por todo.
¿Sabías que hay el doble de futbolistas nacidos en enero que en diciembre? No es "un efecto curioso". Son el DOBLE. Mirad el gráfico.
Y no es casualidad: si naces en enero tienes más opciones de ser profesional.
¿Por qué? 👇
Se me dio por actualizar un viejo gráfico que me gustaba hacer, que intenta hacer un mapa de las condiciones laborales en el sector privado argentino.
Tamaño de la pelota=contribución al empleo.
Más a la derecha=mejores salarios.
Más arriba=más formal es el empleo.
Petróleo y minería es el mejor de todos. Pero la pelota es chiquitita: genera muy poco empleo. Creer que vamos a resolver los problemas de empleo con Vaca Muerta es una utopía.
En el cuadrante virtuoso, los mejores posicionados y con relevante generación de empleo son los servicios profesionales y la industria.
Los docentes universitarios están de paro; reclaman que el Gobierno cumpla la ley de financiamiento. El min de Capital Humano respondió intimando a los rectores para que garanticen clases.
Hice la línea de tiempo de esta historia y cuánto cobra el que más gana y el que menos.
🚨 "Sos consciente que si apretás la tecla tengo que correrte del cargo".
Con esa frase, un director de ARCA presionó a un jefe de Fiscalización para frenar una fiscalización por $13.000 millones en el gremio de Hugo Moyano.
Ahora lo denunciaron ante la Justicia federal.
https://t.co/0IShzNyzgg
ALERTA - AHORA.
PURGA EN ARCA: por orden de Buenos Aires desplazaron a dos funcionarios que investigaban en Mar del Plata un fraude millonario de Camioneros. Habían detectado una red de al menos 10 proveedores fantasma y $13.000 millones en facturas truchas. Los desplazados dentro de ARCA ya suman cuatro. Pero la investigación judicial continúa.
https://t.co/3LhbvRsPhq
El @Ejercito_Arg suma dos radares móviles RPA-200M desarrollados por INVAP, fortaleciendo sus capacidades de defensa antiaérea.📡
Un avance concreto en la modernización de capacidades operativas con tecnología nacional 🇦🇷
Excelentísimo Señor Presidente de la Nación Argentina,
Lic. @JMilei:
Esta no es una crítica política. Es un registro de hechos y una advertencia sobre sus consecuencias.
Desde sus primeras apariciones públicas, usted recurre al agravio personal como herramienta política. Por eso no resulta novedoso que descalifique, insulte o ridiculice a quienes piensan distinto. Pero precisamente por eso, lo que hoy resulta inaceptable no es solo el hecho en sí, sino la persistencia deliberada en una conducta que deshonra, día a día, la función que usted juró ejercer.
La investidura presidencial no es un atributo ornamental. No es un premio ni un micrófono más potente para amplificar impulsos personales. Es una responsabilidad institucional que exige templanza, autocontrol y, sobre todo, conciencia del lugar que se ocupa. Usted no habla ya como un ciudadano más ni como un panelista de televisión: cada palabra suya —pronunciada en un discurso, vertida en una entrevista o publicada en redes sociales, no importa la hora— compromete al Estado que representa. Usted lo sabe. Y lo hace igual.
Cuando un Presidente insulta, no se rebaja únicamente a sí mismo: arrastra consigo a la institución. La arrastra, deliberadamente, hacia el barro de la confrontación más baja —con evidente satisfacción— hasta un punto en que la razón cede ante el exabrupto y el debate público deja de ser tal y se convierte en un chiquero. Y lo hace, además, desde una posición de poder asimétrica frente a ciudadanos que no tienen ni su exposición ni su capacidad de respuesta.
Ese modo de ejercer la palabra tiene consecuencias concretas sobre personas reales. Cuando usted señala, insulta o ridiculiza a un ciudadano común desde la investidura presidencial, no solo lo expone: lo convierte en blanco. Habilita y promueve una reacción en cadena de ataques, hostigamientos y agresiones por parte de quienes encuentran en su palabra una legitimación. Lo que para usted puede ser un exabrupto pasajero, para quien lo recibe suele traducirse en una avalancha de violencia que no eligió ni puede controlar. No es una hipótesis: ya ha ocurrido. Ciudadanos señalados por usted en redes sociales han recibido, en cuestión de horas, cientos de mensajes de odio, amenazas e insultos de sus seguidores. Y usted no detiene el proceso: lo observa, y a veces lo amplifica con una nueva publicación. Eso no es impericia. Es decisión.
Pero en su caso hay un agravante adicional. Usted no se limita a insultar: deshumaniza. Reduce a quienes disienten a "ratas", "cucarachas", "parásitos", "degenerados fiscales" o simplemente "zurdos de mierda" —un vocabulario de exterminio simbólico, no de debate político. Y sobre esa degradación, añade un repertorio insistente de groserías de pésimo gusto y vulgaridades que apelan a la humillación —muchas veces de carácter sexual— como forma de celebración política. No es un desliz. Es un lenguaje elegido, repetido, cultivado y celebrado ante las cámaras con una sonrisa.
Ese lenguaje no es inocuo, y usted, que se precia de conocer la historia, debería saberlo mejor que nadie. Todas las sociedades que normalizaron la deshumanización del adversario creyeron, en su momento, que se trataba solo de palabras. Ninguna pudo después deshacer lo que esas palabras construyeron. Usted está construyendo ahora.
Y si esto es grave cuando se dirige a cualquier ciudadano, lo es aún más cuando apunta contra el periodismo. Su reiterada declaración de que "no odiamos lo suficiente a los periodistas" —pronunciada con la familiaridad de quien repite un chiste conocido— no es una provocación inocente ni una hipérbole retórica. Es la formulación explícita de un clima de hostilidad hacia una actividad esencial para la vida democrática. No solo deslegitima la tarea periodística: invita a intensificar el rechazo, el desprecio y, potencialmente, la agresión hacia quienes la ejercen.
En ese contexto, cada señalamiento suyo contra un periodista no es un hecho aislado: es un acto que amplifica riesgos reales. Quienes reciben ese mensaje no lo interpretan como una metáfora sofisticada, sino como una habilitación. Y esa habilitación se traduce, con demasiada frecuencia, en campañas de hostigamiento, amenazas y violencia que exceden por completo cualquier marco aceptable de debate público.
A todo esto se suma un fenómeno igualmente preocupante: la claque que lo celebra. Un coro de aplaudidores que replica, amplifica y legitima cada exceso, muchas veces desde posiciones sostenidas con recursos del Estado. No solo no hay freno: hay estímulo. No solo no hay corrección: hay recompensa. Así, lo que debería ser motivo de rectificación se convierte en espectáculo y en método de gobierno. El insulto presidencial tiene estructura, organización y presupuesto. Es política de Estado.
No se trata aquí de formas superficiales ni de modales aristocráticos. Se trata de algo mucho más profundo: del respeto mínimo que exige la convivencia democrática. El disenso no solo es legítimo: es indispensable. Pero cuando desde la cúspide del poder se lo responde con insultos, deshumanización y groserías, se envía un mensaje claro y peligroso: que la diferencia es un agravio, que el otro es un enemigo, que la agresión puede reemplazar a la palabra.
La tradición republicana argentina —con todas sus fragilidades— ha sabido distinguir entre la aspereza del debate político y la degradación deliberada del adversario. Usted elige, conscientemente, borrar esa distinción. No por ignorancia: por conveniencia.
Quienes confunden poder con licencia para el agravio pagan un precio inevitable. No se recuerda con indulgencia a quienes, pudiendo elevar el debate, eligieron rebajarlo, ni a quienes optaron por degradar la institución que encarnaban. Pero el juicio es especialmente cruel con quienes gobernaron en el momento en que su país más los necesitaba y eligieron, en cambio, alimentar sus propios rencores.
Usted podrá invocar autenticidad, espontaneidad o incluso convicción. Ninguna de esas razones justifica lo que hace. Gobernar no es desahogarse. Liderar no es humillar. Y representar a una Nación es, antes que nada, estar a la altura de ella.
No lo está.
La historia registrará que usted tuvo la oportunidad de gobernar la Argentina en un momento crítico. Registrará también cómo decidió usarla.
Atentamente.
Javier Smaldone
(@mis2centavos)
@julitolopez@mauroszeta Lo genial es que cada vez más se demuestra que hay justicia y JUSTICIA. Para los jueces hubo justicia de la buena. Para los demás, nada. Ajo y agua.
Nicolás E. Horro , Matias Pinedo of INVAP S.E., Argentina @invapargentina presents "Flight Software Under Constraints: Lessons from SAOCOM and the Evolution of Argentina’s Onboard Software Capability"
💰 La presión impositiva en Argentina, explicada en 4 datos
⛽ Casi el 50% del precio de la nafta son impuestos.
🚗 En un auto 0 km, hasta el 54% del precio puede ser carga tributaria.
🏭 Una PyME puede destinar cerca del 40% de su resultado a impuestos.
🛒 En productos de consumo masivo, entre 30% y 40% del precio final también son tributos.
#BuenJueves
HOY EN EL EVENTO PRO PRESENTAMOS OPENARG
Desde @colossus_lab hicimos un chat con IA que se conecta a los datos públicos de Argentina, son 1.800 tablas cacheadas con 27 millones de filas de datos pre-descargados.
Se llama OpenArg. Le preguntás lo que quieras -inflación, dólar, presupuesto, declaraciones juradas- y te responde con gráficos, datos y las fuentes. Sin saber programar. Sin descargar nada.
¿Por qué lo hicimos? Argentina tiene más de 16.000 datasets en 32 portales de datos abiertos. Están dispersos, en formatos distintos, y para usarlos necesitás saber de datos. Eso no es transparencia. Los datos están, pero nadie los puede usar.
La idea detrás de OpenArg: si la información pública está estructurada, la IA puede leerla, compararla y analizarla. No para reemplazar a nadie. Para que cualquiera pueda entender lo que hoy solo entienden los técnicos.
¿Cómo funciona? Cuando preguntás algo, se activan 4 agentes:
1- Estratega → arma un plan con tu pregunta.
2- Investigador → busca en 12 fuentes oficiales.
3- Analista → cruza los datos.
4- Redactor → arma la respuesta con gráficos y citas.
No inventa. Cada respuesta tiene las fuentes con links a los portales oficiales. Inflación → INDEC. Dólar → BCRA.
El stack: Next.js 16, TypeScript, arquitectura multi-agente, PostgreSQL + pgvector, 12 conectores a APIs oficiales (CKAN, BCRA, INDEC, Georef, DDJJ, Congreso). 2 llamadas a IA por consulta.
Pero OpenArg no es solo un buscador. Si sos intendente de un municipio de 5.000 habitantes, podés comparar tu gestión con municipios parecidos. Ver qué hacen otros. Copiar lo que funciona.
Esa es la misión de @colossus_lab: que cualquier funcionario pueda ser un buen funcionario. Que gestionar bien sea más fácil.
¿Hacia dónde vamos? OpenLatam. La mayoría de los países de la región usan CKAN. Agregar un país es enchufar un conector al motor que ya anda. Colombia, Chile, Uruguay, México, Perú. Están a un paso.
Lo que estamos armando no es un producto. Es infraestructura pública para la era de la IA.
https://t.co/TwKthPcz5x 🇦🇷 Estamos en fase de prueba con beta testers. Si te interesa participar, escribinos. Y si podés compartir este post, nos hacés un favor enorme. Cada RT acerca OpenArg a alguien que lo puede necesitar.
Adiós al mito fiscal: 50 años de datos en 18 países OCDE confirman que bajar impuestos a los ricos aumenta su renta y crece la desigualdad pero NO sube el PIB ni baja el desempleo.
Solo enriquece más a los ricos. Nada más.
👉🏾https://t.co/GqwKAGBnZB 👈🏾
Hay muchas maneras de decir CINCUENTA
Este año en nuestro calendario
cada mes encuentra la suya ✨
🗓️ Descarga el calendario que te va a acompañar en este año 2026:
https://t.co/kwhkkaVHNx
🎉 Celebramos en conjunto cincuenta años de imaginarlo posible.
🚒🚁 MÁS PREVENCIÓN Y MÁS RECURSOS CONTRA LOS INCENDIOS FORESTALES
En la zona Andina se refuerza el cuidado del ambiente con más tecnología y equipamiento: un helicóptero único en el país, un avión de observación con tecnología de INVAP y más brigadistas, vehículos y herramientas para intervenir rápido y con precisión 🌲
A los empleados no les importa:
- Viernes de pizza
- Delicias de chocolate
- Descuentos en el gimnasio
- Liga de carreras de sillas de oficina
- Pelotas antiestrés de colores del arco iris
- Citas inspiradoras en las paredes.
A los empleados les importa:
- Salario justo
- Ser respetado
- Equilibrio entre vida laboral y personal
- Oportunidades de crecimiento
- Un entorno de apoyo
- Transparencia y reconocimiento
Eso es todo
this is a catastrophe. StackOverflow provided data to LLMs, LLMs replaced StackOverflow, and now no new Q&A hub exists to provide fresh data. it’s a self-undermining causal loop, like mold growing on food, consuming it, and dying once the food is gone.