Estoy centrada en mí, en mi futuro, en progresar y ser feliz, en recuperar esa paz que perdí hace tiempo y calmar el ruido mental. Círculo pequeño, vida privada y mente tranquila.
Con el tiempo uno aprende a ahorrarse palabras y a no reaccionar cada vez que escuchamos o vemos algo que no nos gusta, aprendes a alejarte, evitar lugares, situaciones, personas que no valen la pena como para perder tu tiempo y energía. Nada más maduro y sanador que eso.
Madurar es entender que ninguna relación funciona solo con amor; hay que construirla, mejorar individualmente, saber escuchar, dedicar tiempo de calidad, aprender a pedir perdón y a perdonar, y sobre todo, proteger un corazón que no es nuestro de cualquier golpe o herida.
Madurar es entender que ninguna relación funciona solo con amor, hay que construirla, mejorar individualmente, saber escuchar, dedicar tiempo de calidad, aprender a pedir perdón y a perdonar, y sobre todo, proteger un corazón que no es nuestro de cualquier cosa.
La responsabilidad afectiva no se trata de reciprocidad, se trata de honestidad, respeto, de no herir los sentimientos del otro, de ser real; se trata de saber que lo que no significa nada para ti, para el otro puede significarlo todo.
Me parece tan bonita y acertada la expresión “darle tiempo al tiempo”; darle tiempo al proceso, a pesar de las adversidades que se interpongan en el camino