Eres tu propia planta, riégate, háblate bonito, crece, florece. Ve a tu ritmo, no al de los relojes ajenos. Quédate con quien te regala risas, con quien te trae paz. Si te rodeas de personas que son luz, lo verás todo mucho más claro. Mereces ser feliz.
Mi más sincero respeto y admiración a quienes opositáis, trabajáis, entrenáis, lleváis una casa entera, hacéis la compra y además tenéis hijos. Quiero deciros que sois increíbles.