Aun asi cuando me volví adulta, yo seguía durmiendo con ella cuando volvía a Veracruz, ella siempre se aseguro de que yo continuará respirando. Siento que fue su acto de amor y maternidad mas tierno, gracias madre, gracias por regalarme momentos de seguridad, aun cuando durmiera.
Cuando dormíamos juntas ella solía poner su mano en mi estómago, en mi pancita, decia que cuando era bebé le daba miedo que dejara de respirar, le parecía tan vulnerable que temia que dejara de respirar, era su manera de asegurarse que yo seguía con vida.