qué sería de las lesbianitas sin la existencia del aire acondicionado en verano para poder seguir durmiendo haciendo la cucharita sin arriesgar la vida
Lo inevitable de mirar a alguien y saber que más allá de la belleza hay una sincronía entre lo q dice y lo q guarda, y eso se traduce en los gestos. La verdad pega de frente y no hay dónde escapar. Lo genuino enamora. Como Pizarnik cuando escribe: dentro de ella todo hace el amor
«me gusta escribir tu nombre llenar papeles con tu nombre llenar el aire con tu nombre… me creo que siempre que lo digo me oyes. voy por las calles tan contenta y no llevo encima nada más que tu nombre»
empiezas a compartir tu cotidianidad con alguien y de repente todas esas cosas q antes eran actos individuales -dormir lavarte los dientes leer prepararte el café- dejan de serlo y se convierten en algo mucho más íntimo y más tierno. cotidianidad compartida