En plena ola de calor, de 6 veces que he cogido esta semana la línea 1 de @metro_madrid solo en una de ellas ha funcionado el aire acondicionado.
No sé qué temperatura debe hacer para qué Metro ponga el aire.
Es vergonzoso y peligroso lo que hacéis @metro_madrid
Los parisinos están pasando esta ola de calor así, en el Sena. Hace nada parecía imposible, pero resulta que era solo cuestión de elegir a una alcaldesa valiente. ¿Qué impide que los madrileños empecemos a bañarnos en el Manzanares, como hacíamos hace años?.
El problema principal no es que un aspirante a presidente de gobierno no sepa inglés, sino su actitud ante ese problema.
Decir con orgullo “No, yo el inglés no lo toco” es de ser el cateto más rancio, más autocomplaciente y más feliz de ser un ignorante.
Aquí se puede quejar todo Dios de los males de su provincia menos el madrileño, que tiene que ver su ciudad saturada por gente que le detesta y que encima tiene que callarse porque aquí tenemos las Big Four y los teatros de Gran Vía.
Hay dos cosas que son compatibles:
1️⃣Es obligatorio estar empadronado en el lugar donde resides la mayor parte del año (a los 6 meses). Es necesario para eficienciar los recursos públicos.
2️⃣La administración tiene muchas formas de exigirlo, pero hacerlo a través del abono mensual del transporte público, puesto que esa gente que va a seguir en Madrid en cualquier caso, a buena parte de ellos puede que les estemos expulsando a un medio de transporte menos sostenible. Y por lo tanto perjudicial también para todos los demás.
El problema: no solo se ha eliminado la subvención mensual, se ha eliminado directamente esa modalidad mensual para este colectivo. Podría haberse mantenido el abono mensual sin la subvención, si así se considera. En cualquier caso toda facilidad para la movilidad sostenible es poca.
Y esto sin considerar que conseguir una cita para empadronarse en Madrid es como las entradas de Rosalía.
Os van a vender que la reacción del Atleti es desproporcionada e impropia de un gran club. Pero tranquilos, es porque nadie les ha levantado la voz en sus 124 años de historia y no saben cómo encajar que se mofen de ellos.
Madrid está siendo el epicentro del turismo estos días, muchos han tenido que hacer malabares para ir a trabajar porque han cerrado varias estaciones de transporte público.
Pero luego no vayamos los madrileños a otras ciudades que molestamos.
Qué mérito tuvo lo que hizo Don Luis Aragonés con España en un país que no tiene cultura de Selección. Lo que hizo en la Eurocopa 2008 será algo que tendremos que seguir recordando muchísimo tiempo.
Gracias a él, España tiene una Estrella.
Mis padres fueron mi salvavidas en mis peores momentos. Mi madre curó mi ataque de ansiedad momentos antes de selectividad, mi padre estuvo ahí en todos mis exámenes de oposición.
Qué triste ser tú y qué poco valoras el mejor tesoro de la vida.
Mis padres me han acompañado en la mayoría de los hitos importantes de mi vida. Y gracias a Dios vivir la fortuna de sentir su apoyo. No ha ido nada mal la vida y ahora soy yo la que está acompañándoles a ellos. Confundís apoyo emocional con falta de madurez y responsabilidad.
Lo cual demuestra que la ciudad no implosiona ni se convierte en un caos, sino que puede seguir funcionando con normalidad con un 36% menos de tráfico y apoyo del transporte público.
Solo es cuestión de proponérselo y tomárselo en serio.
Qué pena que alguna filial de Quirón no venda aires acondicionados, si no, habría máquinas de aire hasta en los baños y pasillos de todos los colegios de Madrid.
Se nota que es consejero «de Cultura». Madre mía. Pero yo le voy a recordar a este señor la legislación:
El Real Decreto 486/1997, de 14 de abril, establece las disposiciones mínimas de seguridad y salud en centros de trabajo y centros escolares, especialmente de primaria.
Dado que las aulas son el lugar de trabajo del profesorado y el personal no docente, los centros de enseñanza están obligados a cumplir estrictamente este Real Decreto.
Como el estudio y la docencia se consideran un trabajo sedentario, los límites obligatorios por ley son:
Temperatura máxima: 27 °C
Temperatura mínima: 17 °C
Por eso, si un aula de infantil o primaria supera los 27 °C o baja de los 17 °C, se considera legalmente que el espacio no reúne las condiciones mínimas de salud laboral, y pone en riesgo al alumnado.
Pero nada que no se arregle con un buen chascarrillo y «una camiseta de manga corta y un pantalón de mango corto» (sic), poniendo de ejemplo lo que pasaba hace décadas en Murcia. En su discurso me faltó un «A ver, a mí de pequeño me calzaban dos bofetadas a diario los profes y aquí estoy tan pichi».
Os lo supero.
Mi padre me acompañó a selectividad. A los exámenes de las oposiciones. Me acompañó hasta el mismísimo Palacio de Justicia de Navarra cuando trabajé por primera vez en Justicia. Y me acompaña SIEMPRE cada vez que me pongo la vacuna de la alergia.
Te quiero papá.