Hemos normalizado tanto el nivel de estrés diario que, cuando por fin tenemos una tarde tranquila, el cerebro nos convence de que seguramente se nos está olvidando hacer algo urgente. Ya ni siquiera sabemos cómo descansar en paz.
Trabajas 8 horas para vivir 4.
Trabajas 8 horas para comer en 15 minutos.
Trabajas 5 días para disfrutar 2.
Trabajas todo el año para tener 28 días de vacaciones.
Y aun así, la gente llama a esto “VIDA”.