No olviden el tremendo privilegio que es estar sanos, tener trabajo y comida. No lo minimicen, ni lo pierdan de vista nunca. Y sobre todo, agradezcan por ello.
lloré sola, dormí sola, me desahogué sola, me calmé los ataques de ansiedad sola, me sentí sola, me aconsejé sola, comí sola, paso tiempo sola. Nadie vivió mi vida, ni lloró mis lágrimas, entonces nadie tiene derecho a juzgar mi forma de ser.
Qué maravilla es romper un vínculo con alguien y no volver a encontrarte con esa persona, ni siquiera por casualidad, aunque estén en el mismo lugar. El universo es tan sabio que aparta a quienes ya no merecen estar en tu camino. Escúchalo.