Mi padre me está rayando con lo que hace falta. Por favor, necesito que Borderline, Rogermatismo o Levante al Día me hagan un croquis de lo que hace falta. Donde coño están esos bobos. Me cago en la puta. Nunca están cuando se necesita.
En un fútbol que se aleja cada vez más del aficionado y del sentimiento de pertenencia a un club, nosotros tenemos a un puñado de chavales locos por estos colores que podrían ser cualquiera de nosotros. Es una sensación de la hostia.