─── Con esa actitud... ─── Porque definitivamente es mucho más probable que le ocurra algo a que la gente esté haciendo un complot contra ella. ─── ¿Qué chica? ¿Y por qué te ha estado cuidando?
─── Ah. ─── Parpadeó un par de veces algo perplejo. ─── Que no soy el único. ─── Miró la zona donde antes había creído ver unas calvas. Frunció el ceño y entrecerró un poco los ojos. ─── Tú no te habrás dado un golpe o algo así, ¿no? O igual te has pasado+
Quizás en otro momento, tiempo atrás, habría entrado al trapo. Sobre todo con ella. Pero ahora se limita a suspirar y poner los ojos en blanco.
─── Mira tía, me estás rayando. Yo paso. Si no me conoces pues no me conoces, ya está.
+ no se estaba equivocando de persona.
─── Es que no estoy entendiendo nada. Que tampoco estoy tan cambiado, coño, y tú en mi vida me has llamado Chulmoo.
No estaba muy seguro de si lo que había visto eran cicatrices o calvas de estrés, y aunque la primera opción quizás habría explicado algo, no cayó en la cuenta.
─── Albondigón tu padre, cabrona. ─── Soltó con toda la confianza, pues él estaba bastante seguro de que +
Observó su reacción más confundido aún. Su teoría sobre que podría estar bromeando se esfumó, así que ya sí que no comprendía nada.
─── Uepa. ─── Hizo el amago de ponerle la mano en el hombro, pero no llegó a tocarle y retrocedió. ─── ¿Estás... bien?
Ha decidido que le va a seguir el rollo, o eso es lo que cree que está haciendo. En realidad no entiende lo que ocurre.
─── Chulmoo, pero me conocen como Iron.
Al principio sigue confundido, luego cae en la cuenta de que probablemente sea una broma. No recuerda que se hubieran llevado realmente bien. Por eso en su rostro crece una sonrisa, aunque algo dudosa.
─── Ya, claro. Bueno. Me estaré equivocando, claro.
─── Es la misma mierd... ─── Al notar que no le reconoce se interrumpe a sí mismo. Entrecierra un poco los ojos asegurándose de que no la está confundiendo con otra persona. ─── Bueno, es que he cambiado un poco, pero... Aunque igual...
─── Pues que no está apollardado. ─── Le ha respondido sin fijarse muy bien en quien era, pero una vez hecho, ha reconocido a la antigua conocida. ─── Anda, Aaron. Sigues... Igual. ─── Y también es muy extraño que no esté sorprendida de verle.