Madurez también es controlar la lengua y no reaccionar ante cosas que no me gustan. Me alejo, tomo perspectiva, y empiezo a evitar todas aquellas personas , situaciones y lugares que no resuenan conmigo. Cuido mi energía ante todo, si no lo hago yo nadie lo hará por mi!
Yo no odio a nadie, ni siquiera me cae mal la gente que se portó horrible. Hace rato entendí que a veces las acciones de las personas tienen más que ver con ellos mismos que conmigo. Uno vive más tranquilo cuando perdona y sigue adelante.