Cada día que te levantas, es un día nuevo. En verdad no existe la rutina porque las emociones cambian por lo que te encuentras cada día; novedades, inesperadas que a veces provocan el fin y el comienzo de algo que quizás en este momento no lo entiendes, Pero en un futuro, sí.
Me debo una disculpa a mí mismo por haber permitido situaciones y comportamientos que no merecía, por no poner límites y aceptar menos de lo que valgo.
Cada día tengo más claro que el mejor estado de ánimo no es la felicidad, sinó la tranquilidad. Ser feliz es bonito, pero estar en paz y tranquilidad es otro nivel.