A Jadue le sacaron hasta el anuario del colegio, pero al candidato ultraderecha no le tocaron:
Ni su historial pinochetista
Ni el historial criminal de su familia
Ni su mediocridad como diputado
Ni sus platas en Paraísos Fiscales
El periodismo servil no hace la pega, obedece.
Chile va por el mismo camino del trumpismo en EEUU: se normaliza que autoridades difundan mentiras y odio, en especial contra mujeres y minorías.
Ahora un diputado de la República lo hace. Y el blanco de sus calumnias -vaya casualidad- es una mujer mapuche.