Dos entrenadores españoles se enfrentarán en la final de la Champions League masculina: Luis Enrique y Mikel Arteta.
Dos entrenadores españoles se enfrentarán en la final de la Champions League femenina: Jonatan Giráldez y Pere Romeu.
Íñigo Pérez (con el Rayo Vallecano) va a disputar la final de la Conference League.
Unai Emery (con el Aston Villa) va a disputar la final de la Europa League.
LAS FINALES CONTINENTALES DE CLUBES VAN A TENER COMO PROTAGONISTAS A SEIS (de 8 posibles) ENTRENADORES ESPAÑOLES.
30 escaños tiene en Castilla y León un partido que amañó sus primarias, colocó a familiares y putas con dinero público en puestos de responsabilidad y causó casi 50 muertes en un accidente ferroviario hace solo 2 meses.
España está enferma.
Para mí que un niño español tenga que ir a Europa a pedir un medicamento que en España le niegan, mientras el Gobierno presume de dar sanidad gratuita a inmigrantes ilegales, es indignante y es HODIO
Perdón por mi opinión de ultraderecha pero no siento ninguna pena por un régimen cómo el de Iran que cuelga a los gay de una grúa, apaliza a mujeres por llevar el pelo suelto o asesina a manifestantes por oponerse al gobierno de los Ayatolas
Mi abuela (92), sita en la residencia de ancianos de Olmedo, cuya movilidad reducida se resume a una silla de ruedas, tiene más gol que Juanmi Latasa (24), actual delantero centro del Real Valladolid 25/26, a quien se le presumen 2 piernas, 2 brazos, cabeza y 1,92 m en vertical.
Salí de Venezuela hace 7 años ya, porque me pusieron una pistola en la cabeza a plena luz del día. 19 años tenía. Iba caminando a la universidad.
Me costó entender que eso pasó básicamente porque no había consecuencias para los criminales reales, como suele ser en las dictaduras.
Me fui aterrada y sin ganas de volver. Estaba chica y me costaba separar lo que es el gobierno vs. lo que es la patria.
Afuera lo entendí. Y me dolió muchísimo darme cuenta que amaba mi país más que a nada y que el recelo venía de que nunca quise ser una exiliada. Qué sensación tan fea lo que es el despojo y más cuando ni siquiera has terminado de formar tu identidad.
Por fortuna y bendición, migré a un país que amé profundamente desde el momento en que llegué. Me acogió, me permitió crecer, lo hice mi casa y lo sigo amando. Amo su cultura, sus costumbres y sobre todo a su gente.
Pude crecer, recorrer distintas tierras, sanar y ser feliz en ese proceso. País que visito, país del que me recorro al menos tres ciudades como queriendo entender cómo funciona desde adentro. Me voló la cabeza conocer formas de pensar tan diferentes e interesantes. Ese intercambio constante me recordaba lo que somos en Venezuela y lo que no. Nos empecé a recordar con cariño y con nostalgia.
Ya cuando sané y quise volver de visita, era demasiado tarde.
Para bien o para mal, tengo nacionalidad española y venezolana. La española me permitió moverme libremente por el globo, con la excepción de que si llegaba a pisar venezuela no podía salir.
Podía visitar cualquier país, excepto el mío. Y si lo visitaba, no podía salir, a no ser que tuviera ese pasaporte venezolano que me era imposible de conseguir por distintos motivos claramente relacionados a la dictadura.
Cuento esto como un marco para decir que la intervención de hoy, de este 3 de Enero de 2026, no la celebro a la ligera. Cuando crecí no soñaba con que USA bombardeara a mi país, te lo juro.
Pero tampoco nadie te prepara para lo que es ver a una tanqueta militar aplastando los huesos de estudiantes que solo exigían derechos humanos, poder comprar comida o tener libertad.
Nadie te prepara para estar semanas sin electricidad en un país que es ridículamente rico. Nadie te prepara para lo que es llegar con una emergencia a un hospital y ver cómo se te muere un familiar en los brazos porque no hay insumos. Nadie te prepara para lo que es tener amigos presos en el centro de tortura más grande del continente, y que ese centro de tortura casualmente esté en tu país.
Una dictadura es una dictadura. Y las salidas pacificas son una utopía.
Lo intentamos todo: votar, alzar la voz, pedir ayuda, protestar, irnos, quedarnos y hasta morir por nuestra tierra.
Nada funcionó. Y la represión no solo siguió sino que tomó fuerzas. En algún punto se sintió invencible (en psicología le decimos “Indefensión aprendida”). Por eso estamos tan contentos hoy. No creemos que lo que vengan sean rosas, pero sí nos devuelve algo de esperanzas.
No tienen que venir a preocuparse por nuestro petróleo, sabemos que tenemos las reservas más grandes del planeta. Rusa y China también lo saben bien, porque nos lo han robado en las últimas dos décadas y ahí si no hemos visto a nadie diciendo nada.
Todavía nos queda mucho. Y seré cruda con esto: tampoco somos libres (aún). Pero por primera vez en 26 años está ocurriendo algo histórico en nuestro país.
Si no eres venezolano, déjanos celebrar un poquito esta sensación de alivio y de esperanza que habíamos perdido.
Si eres venezolano y estás en Venezuela, por favor cuídate mucho. Nos necesitamos a todos a salvo.
Si eres venezolano y estás fuera, te entiendo. Te abrazo fuerte y te pido nos eduquemos sobre lo que pasa para explicarlo bien. Hará falta darle visibilidad a esto para que no se tergiverse nuestra historia.
Ya la historia no es solo el pasado, sino lo que está ocurriendo hoy. Y por eso cuento la mía.
#ÚltimaHora 🔴 El Gobierno ejecuta el ascenso del jefe de la UCO para sacarlo de la unidad que investiga al entorno de Pedro Sánchez https://t.co/LyoXFxgTmw
YEREMAY ESTÁ POSEÍDO.
YEREMAY ES UNA LOCURA.
YEREMAY ESTÁ COMPLETAMENTE LOCO.
La jugada es para enmarcarla. La asistencia para ponerle en bucle. El gol es una OBRA DE ARTE 🖼️
#LALIGAHYPERMOTION
Palestina e Israel me comen las p**otas. Vivo en Catarroja y 6 meses después mi calle no tiene alumbrado público siquiera. Poned un mensaje para nosotros y dejad de dar lecciones mientras tapáis la mierda que os sale por debajo de la alfombra de casa. Fuera política ya de RTVE.