Se nos olvida los bendecidos que somos, y lo acompañados que estamos, hasta que un día random te llega una llamada de una persona especial que quiere verte, y ese gusto de verlo a uno es el reflejo de que eres una buena compañía.
Dios obra de maneras bien interesantes, justo hoy tenía un pensamiento que me estaba atormentando y me llegó la reafirmación que necesitaba en ese momento, como si fuera un mensaje de se paciente, lo estás haciendo bien