«Sos una máquina de tirar datos», le tiró en un momento el rector de la UNR a Álvarez.
Lo loco es que, si la universidad funcionara bien, debería ser al revés a la hora de reclamar algo.
Cosas que me asombraron: las autoridades universitarias se quejan de sus sueldos cuando pagan sueldos millonarios —más altos que los del presidente— a sus propias autoridades (ver imagen con zoom).
Si realmente les importan los docentes, ¿por qué no se bajan el sueldo y lo distribuyen?
En un negocio o empresa normal, no se contratan más empleados cuando no hay dinero. En cambio, las universidades contrataron más personal, les pagan una miseria a la mayoría mientras unos pocos se llevan millones.
Una vez más vemos el mismo patrón: todo lo que tocan lo rompen.
Y apuesto a que el día que finalmente sean corridos todos estos vividores (tal como pasó con aerolineas, con el Garraham, con los gerentes del hambre, etc. etc.), tendremos universidades de lujo.
La universidad pública está siendo denigrada, bastardeada y violentada por los mismos que te venden defenderla.
Dejen de llenarse la boca con los Nobel argentinos, porque Houssay, Leloir y Milstein se formaron en las Universidades nacionales bajo el antiguo sistema selectivo, arancelado y con exámenes de ingreso. Ah, y eran antiperonistas, ya que los tres científicos sufrieron persecución política y censura durante los gobiernos peronistas, debido a sus posturas ideológicas opositoras
Hola Sofi, desde 1921 en Argentina es legal el aborto en casos de violaciones sin límite de semanas de gestación.
Un delirio es que médicos incumplan la ley y obliguen a gestar a una nena victima de violación.
Abrazo!
Mucho se habla del enojo del gobierno con la prensa, pero poco de cómo afecta la difusión permanente de noticias falsas a la economía.
Sistemáticamente, desde el inicio del mandato, gran parte del periodismo dice que hay atraso cambiario (con récord de exportaciones), que el BCRA no compra dólares (cuando es el que más compró en la historia), que hay una crisis económica (cuando la pobreza bajó y la economía se expandió), que la inflación aumentaría (cuando bajó de 211% a 31%) y que la deuda aumenta (cuando bajó).
La desinformación afecta la demanda de dinero (lo cual es inflacionario y recesivo), asusta a las familias, reduce la inversión y genera dudas en los tenedores de bonos.
A muchos pueden no gustarles las formas en las que el gobierno responde a la prensa, pero yo propongo el siguiente ejercicio: ¿qué pasaría si tu trabajo de todos los días se viera afectado por las mentiras y la desinformación permanente? ¿Qué pasaría si los agravios fueran contra tu persona o tu familia? Y si, además, se supiera que quien te ataca está motivado por intereses económicos personales.
@Battousaisamu El 90% de los que se oponen a la ley de glaciares tienen completa certeza de que te van a clavar una minera en el centro del Perito Moreno
@clarincom Pero como… si “Sebastián 🇵🇸 ⭐️⭐️⭐️” dijo que Milei quería destruir el Garrahan y vender los órganos de los bebés para comprar armas en las universidades privatizadas donde se estudia la licenciatura en venta de glaciares
La hija de Chávez tiene 4200 millones de dólares
Nicolás Maduro tenía ya en 2015 un estimado de 811 millones de dólares
El hijo de Maduro tiene más de 1000 millones
Pero los abuelos en Venezuela viven con 0.45 dólares al mes. Comunistas con la ajena, capitalistas con la propia
Repleto de manifestaciones pro Maduro en EEUU y Europa y NULO apoyo a las protestas iraníes lideradas por MUJERES contra la teocracia ISLÁMICA
Ser de izquierda es ser un enfermo mental hijo de puta
people need to stop insulting venezuelans' intelligence, we all know what donald trump really wants but fuck, you have never starved, fought for food, slept on the floor of your house scared you would get shot, had gone days without electricity while the "president" lives happily
Es sumamente descriptivo lo que dice una parte importante de la izquierda cada vez que pierde elecciones. Descriptivo porque deja en evidencia que, en el fondo, no le importan ni la democracia, ni la libertad, ni la “voz del pueblo”, y mucho menos la alternancia en el poder. Para ellos, la ciudadanía es esencialmente incapaz: por eso debe ser gobernada sí o sí (por ellos, solo por ellos). Y cuando el resultado electoral no les es favorable, la explicación nunca es política, sino moral: el pueblo se volvió fascista, ignorante o salvaje.
Es la misma lógica que aplican cuando evitan condenar los crímenes de lesa humanidad cometidos por dictaduras y tiranías de izquierda. Las torturas y asesinatos del pasado son condenables porque los perpetró “la derecha”, como Jorge Rafael Videla o Augusto Pinochet; los del presente, en cambio, son relativizados o justificados porque los cometen Nicolás Maduro, Daniel Ortega o Miguel Díaz-Canel. El criterio no es ético ni jurídico, sino ideológico.
Por eso hoy afirman abiertamente que está mal lo que hizo Gabriel Boric —es decir, respetar las instituciones y el resultado electoral— y sostienen que la “solución” es lo que hizo la narcotiranía chavista: robarse las elecciones. Lo primero es calificado de “tibio”; lo segundo, de “revolución”. Ese es el marco mental desde el cual piensan.
Se trata de sujetos peligrosos y profundamente antidemocráticos, que se perciben a sí mismos como faros morales cuando, en realidad, son bárbaros contemporáneos: disfrazan su ignorancia, su autoritarismo y sus complejos con retórica sofisticada y prosa cuidada.
Hay que enfrentarlos. Sin medias tintas. Y hay que impedir que logren su aspiración última: un estalinismo normalizado y generalizado, presentado como virtud moral.