Este 8M:
1. Hay más recursos destinados a investigar sobre la disfunción eréctil que la endometriosis (“no es tan importante”).
2. Se siguen colocando DIUs sin anestesia (“no puede doler tanto”).
3. Los trastornos menstruales se “curan” con anticonceptivos (“no hay de otra”).
Los propósitos de Año Nuevo de Virginia Woolf en 1931: “No tener ninguno. No estar atada. Ser libre y amable conmigo misma. A veces leer, a veces no leer. Salir, sí, pero quedarme en casa a pesar de que me inviten. En cuanto a la ropa, creo que compraré una buena”.
La obsesión por "dejar ir" y "soltar" nos está volviendo incapaces de sostener nada. Ni el dolor, ni un compromiso, ni una mala racha. Hay cosas que no se sueltan, se atraviesan. Y huir de todo lo que pesa solo te deja vacío.
que paja me da que el progreso no sea lineal porque significa que un día voy a estar extasiada con la vida y totalmente en paz aaa pero al otro día (hoy) siento que me está chupando la energía un parasito en la almohada
Hace poco leí -no recuerdo dónde ni el autor- que el síntoma más primario de felicidad es desear la repetición. Y es cierto, sucede con los restaurantes que te gustan, las personas que quieres, los libros que te marcaron, los viajes que hiciste. Uno siempre desea volver, repetir.