Literalmente, recordar es hacer que algo vuelva a pasar por nuestro corazón (re-cordis). Quizá, a fin de cuentas, la sede de la memoria esté en el corazón y no en la cabeza. Ya escribió san Agustín que la memoria es “el estómago del alma”: el recuerdo es la digestión del corazón.
Día 3, capítulo 3. “Una sola alma para todos”.
“El hombre no es superior a los animales porque pueda martirizarlos, sino porque es capaz de compadecerlos. Y el hombre compadece a los animales porque siente que en ellos vive lo mismo que vive en él.”
este señor zampouse un taper de lentejas, deixou todo o tren apestando a chorizo e ahora ta así durmindo a siesta coma os periquitos, ojalá chegar algún día a ese nivel de sudapollismo
Lo que más me importa recalcar del caso de Gisele Picot es la heterogeneidad de sus agresores.
Son padres, abuelos, hijos, hermanos, esposos, novios. Son jóvenes, son viejos. Hay un panadero, un médico, un ingeniero.
Son hombres cotidianos, aleatorios. Gente normal.
Hasta hace unos minutos pensaba que no se podía fotografiar el amor, pero luego me encontré a mi mujer, Marta, bañando en el lavabo a nuestro hijo Jesús tras un día de playa y me di cuenta de que sí se puede.
desayunar al sol ir descalza estar leyendo en la playa x la tarde los melotocones encontrar un nuevo libro favorito llegar a casa con las mejillas rosadas del sol salir a cenar fuera un helado después de comer cantar las canciones q sonaban en tu casa cuando eras pequeña….. todo