En una conferencia un estudiante preguntó a la antropóloga Margaret Mead, cuál consideró que era el signo más antiguo de civilización en una cultura.
El estudiante esperaba que Mead hablara de lanzas, ollas de arcilla o piedras de moler, pero se llevó una sorpresa.
Mead respondió que el primer signo de civilización en una cultura antigua era un fémur que había sido roto y luego curado.
Explicó que en el reino animal, si te rompes una pierna, mueres. No puedes huir del peligro, ir al río a beber o buscar comida. Eres una presa fácil para los depredadores y saqueadores. Ningún animal sobrevive a una pierna rota el tiempo suficiente para que el hueso se cure.
Un fémur roto y curado es evidencia de que alguien se dio al trabajo de quedarse con quién se lo rompió, apretó la herida, lo llevó a un lugar seguro y ayudó a recuperarse. Mead dijo que ayudar a alguien necesitado es donde comienza la civilización de nuestra especie.
Estar bien rodeado amortigua cualquier golpe y en buenas manos todo duele menos
Qué importante es cuidar lo que nos importa sin centrar toda nuestra atención en lo que nos falta
Por todos aquellos que aprendieron a ignorar a su cabeza ante la imposibilidad de callarla, y que a pesar de esa voz interna se siguen dirigiendo hacia la persona que quieren ser
¡Hola! Mi nombre es Elena y y actualmente estoy trabajando en mi Trabajo de Fin de Grado. Os agradecería vuestra participación en esta encuesta sobre la *Imagen de Marca del Grupo Mahou-San Miguel. * ¡Sólo son unos minutos y me ayudáis un montón!😊
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El objetivo nunca será controlar emociones o pensamientos sino aprender a tener respuestas psicológicamente flexibles ante ellos. El bienestar no depende de la calidad de tus emociones o pensamientos sino de tu capacidad de saber qué hacer con ellos.