Presidenta @Claudiashein, apenas regresé a casa, al lugar que nunca debió convertirse en punto de partida para salir a buscar a mi hijo. Pero quiero decir algo sobre lo que dijo de nosotras ayer en la mañanera:
Le pido que no deje que las autoridades se distraigan investigando cómo le hicimos para ir a la CDMX, yo le digo:
Llegamos de la misma forma que llegamos a cada búsqueda: con los pesos contados, cansadas, con hambre, rezando y sin saber si comeremos. Pero ahí estábamos, luchando como cada día.
Ahora que lo sabe, pídale a la Fiscalía por favor, que en lugar de perder tiempo para saber cómo llegamos, se pongan a investigar cómo se fueron nuestros hijos.
Cuando hay falta de deseo sexual en un matrimonio, he identificado que la mayoría de hombres culpan a la ‘falta de libido’ de su esposa.
Pero en muchos casos lo que encuentro al hablar con ellas es que su cuerpo dejó de responder, porque su corazón dejó de confiar.
El descuido emocional mata el deseo sexual. Así de simple.😍🤜
La persona que más amas, aquella por la que harías cualquier cosa sin pensarlo dos veces, suele ser también quien termina enseñándote la lección más dura: que amar sin límites ni medida puede romperte de formas que nunca imaginaste.
A veces, el amor más intenso no deja finales felices, sino cicatrices silenciosas y una versión de ti que aprende a no entregarse tan fácilmente otra vez.
"Me gusta que sepas dónde
estoy, no por obligación,
sino porque tienes derecho a
saber a dónde te llevo, cuando
no te llevo de la mano".
~Jaime Sabines.
Mi pareja siempre me decía “avísame cuando llegues”.
Siempre.
Yo respondía con un “sí”.
A veces lo hacía.
A veces no.
Pensaba que no era tan importante.
Un día se me olvidó.
Cuando la vi, estaba seria.
No enojada.
Distinta.
Le dije que exageraba.
Se quedó en silencio.
Y luego dijo:
—No es el mensaje… es saber que todo salió bien.
Ese día entendí algo:
Para uno es un detalle…
para otro es calma.
Con el corazón destrozado y desde lo más profundo de mi alma, hoy tengo que dar una noticia que ninguna madre quisiera dar…
Los restos encontrados en días pasados corresponden a mi hijo, Marco Antonio Sauceda Rocha. La prueba de ADN ha confirmado lo que tanto temía… y aunque pasaron los años, nunca estuve preparada para este momento.
Hijo, nunca dejé de buscarte… nunca perdí la esperanza de encontrarte, de abrazarte otra vez. Cada día sin ti fue un dolor que no se puede explicar con palabras.
Quiero agradecer de todo corazón a todas las familias que caminaron conmigo en esta lucha, que entendieron mi dolor porque también buscan a los suyos… a los medios que nos dieron voz, y a las autoridades que estuvieron presentes en este proceso.
Gracias a cada persona que compartió, que ayudó, que no me dejó sola en este camino tan difícil.
Hoy no es un final… es un reencuentro distinto, lleno de dolor, pero también de amor eterno.
Hijo mío, te encontré… y jamás dejaré de amarte.
Descansa en paz, mi niño. 🕊️
¡Vamos a casa hijo!
Después de luchar contra todo, contra el olvido, contra la apatía, contra la tierra dura, seca por el sol que siempre estuvo ahí, dejando parte de nuestra sangre y piel, llorando para quitarnos el polvo que nos cegaba, porque no había tiempo, porque creía que con cada paso te iba a encontrar con vida, que llegaría a tiempo para protegerte, para abrazarte y darte los besos más bonitos que sólo sabe dar una madre.
Yo siempre supe que te encontraría, pasara el tiempo que pasara porque no tenía otro motivo en la vida; me robaron el miedo con tu ausencia, se llevaron mi cansancio con tus heridas.
Hoy localicé a mi niño en la carretera 26 Km 46, en Hermosillo, Sonora , y más que nunca se siente la fatiga. Abrazo tus restos, es lo que me queda, es lo que me dejaron.
Vámonos a casa hijo, de donde nunca tuviste que partir he cumplido mi promesa de encontrarte 🙏🙏🙏🙏
No te hagas la ciega. Cuando un hombre te quiere de verdad, no desaparece, no te deja en visto, no te ignora. Le importas, te escribe, te busca, te ayuda, te cuida, te incluye en sus planes y hace todo por verte feliz. El que te quiere se queda, insiste y jamás permitirá que llores por él.
Todo lo demás son excusas.
Le dije a mi terapeuta:
“Siento que se me acaba el tiempo para construir la vida que quiero.”
Ni siquiera preguntó por qué.
Ella simplemente me miró con dulzura y dijo:
Mi pareja siempre me preguntaba si ya había comido.
Siempre.
—¿Comiste?
—¿Almorzaste bien?
Al principio pensaba que era solo una forma de hablar.
Una costumbre.
Un día le pregunté por qué siempre hacía esa pregunta.
Se quedó callado un momento.
Luego dijo algo que no esperaba.
—Cuando era niño muchas veces no había comida en casa.
Entonces ahora, cuando quiero a alguien…
lo primero que me importa es que esté bien alimentado.
Ese día entendí que algunas preguntas simples…
vienen de historias que casi nadie ve.