Perdón pero,
Quiero verlos presos, quiero verlos sufriendo, quiero verlos colgados, quiero verlos muriendo, quiero ver pagar a cada hijo de puta que ha hecho miserable cada vida de este gentilicio.
Y de verdad, perdón, pero eso quiero. No se merecen otra cosa que lo peor.
Pensando en frío, muy en frío, estamos secuestrados y el secuestrador apunta a la cabeza con el dedo en el gatillo. No piensa entregarse.
Debe venir un francotirador y disparar. El disparo debe ser certero.
De nuevo, el secuestrador NO se va a entregar.
Le informo a mis seguidores que cada vez consigo menos chavistas para trolear. No sé defienden. Ya Casi todos odian a Maduro. O ya no tienen ni para pagar el saldo Movilnet.
Si esto sigue, me voy a dedicar a publicar recetas a partir de harina de yuca.
He llorado, me he reído, me he emocionado, me he angustiado y he vuelto a llorar. Ser venezolano es una experiencia muy intensa. Dios mío abre los caminos, que fluya el agua estancada, abre puertas y ventanas, corazones y fronteras.
Maduro cometió el error más grande que pudo haber hecho. Quemar ayuda humanitaria sólo lo hace alguien enfermo, oscuro y genuinamente malvado. Tu dictadura va a terminar pronto. Se acabó. Que clase tan baja de ser humano eres.
VENEZUELA ESTAMOS CONTIGO.