Decir que el feminismo "destruyó" la familia es admitir que la "familia tradicional" dependía de que las mujeres obedecieran, callaran y sacrificaran su libertad por sostenerla.
No me interesa quién esté gobernando: Petro, Abelardo o quien sea. Cuando un gobierno decide qué contenidos informativos pueden salir al aire, hay que prender las alarmas. La libertad de prensa no puede depender de si el micrófono habla bien o mal del gobierno de turno.
En quince días de mandato Abelardo ya se apareció tirando besos en una tragedia, llegó al territorio con balones de fútbol, borró a las niñas del lenguaje institucional, cedió en soberanía para permitirle a los gringos entrar a operar en suelo colombiano, nos metió en un lío diplomático con medio oriente, permitió el ingreso de genocidas al país, entorpeció ayudas internacionales en el terremoto, propuso sacarnos del Estatuto de Roma, derogó protecciones al trabajador, levantó la protección jurídica de Santurbán y se pasó por la faja al congreso y a la corte al menos tres veces. Quince días.
Yo en este momento no tengo cabeza para tratar de comprender la psicopatía de un hombre que se niega a recibir ayuda para seres humanos en desgracia. Pero les aseguro que muy difícilmente la gente va a olvidar esto.
Me imagino que sus votantes no lo leyeron, pero la investigación del diario estadounidense The New York Times sobre Espriella bien podría resumirse en que no hemos tenido un presidente más cercano al narcotráfico y lavado de dinero que el impuesto por Marco Rubio en Colombia.
Lo de las hermanas Guerrero es tan deplorable, tan repulsivo. Son todo lo que no debería ser un proyecto alternativo: marrulleras, corruptas, mentirosas, avaras, inescrupulosas. Pero también falla el proyecto cuando ese tipo de personas amasan poderes ilimitados, aún más cuando en la izquierda colombiana hay tanta gente preparada y decente esperando a llegar a espacios de incidencia como los que ellas frecuentaron. Que la Fiscalía actúe y que la izquierda haga las revisiones del caso. Urge.
Con Vivianne Morales en Educación y Paola Holguín en Cultura la ruta está más que clara: quieren imponerle a la nación una cultura social y política ultraconservadora, adoctrinada, excluyente y estéticamente horrible. Se vienen tiempos de lucha por la imaginación, la belleza y la pluralidad.
En el Chocó, una tierra tan lastimada por la pobreza, la guerra, la falta de oportunidades, el acoso, la explotación, ALLÁ ganó Iván Cepeda con más del 80%. Y bueno, eso es todo, eso dice más que mil palabras.
Siendo de izquierda desde que tengo memoria he experimentado más derrotas que cualquier otra cosa en la vida. Esto se siente distinto, aún y cuando ADLE ganó en el preconteo y hay que reconocerlo con responsabilidad democrática. Lo que me ha impedido ceder ante la apatía y el cinismo es la gente. Todo lo que ustedes vieron estos días lleva décadas pasando en este país. Décadas. En las condiciones más duras, más cruentas la gente ha resistido. Hoy somos más de doce millones y me emociona. No puedo sentirme aplastada. La responsabilidad es con ellos y con ellas. Yo que lo único que tengo es mi voz, mis opiniones y mi voluntad sólo puedo agradecerles y manifestarles mi admiración infinita. Vamos a seguir, nos vamos a cuidar y vamos defender la vida. Gracias, gracias de verdad.
La gente diciendo que cesó la horrible noche, que Colombia eligió el candidato de la esperanza y Abelardo solo habla de violencia y guerra, queda uno 🧍🏻♀️???